Abel Caballero: “A Vigo ya no la para nadie. Ya no renuncia a nada”

Abel Caballero proclamó este martes, ante los participantes en el acto informativo “Vigo, economía del siglo XXI”, organizado por “Executive Forum España” con el apoyo de Urbaser, que a “Vigo ya no la para nadie” y que “ya no renuncia a nada” porque la ciudad superó un pasado marcado por las negativas decisiones de los gobiernos de Aznar, Rajoy, Feijóo y Rueda de quedar fuera permanentemente de los planes de los gobiernos central y autonómico.

“Vigo es un no parar porque la ciudad estuvo parada durante décadas. Que Vigo quede fuera se acabó para siempre. Ahora estamos en todo y lo conseguimos todo”, aseguro hoy el alcalde al apuntar que los 18 años de mandatos consecutivos de gobierno transformaron la ciudad, la posicionaron como referente económico y turístico y que en el futuro inmediato se alcanzarán los grandes objetivos de ser sede del mundial, contar con una facultad de Medicina, reformar la autovía A-52 para reducir su extrema siniestralidad actual, y disponer de una conexión de AVE directo a Madrid a través de la variante por Cerdedo.

Caballero afirmó que, en el quinto mandato al frente de Vigo, más del 80 por ciento de la ciudadanía señala que su gobierno gestiona bien o muy bien la ciudad por lo que se mantiene a gran distancia electoral con respecto al PP y al BNG que proporcionan las mayorías absolutas, además este dato evidencia, a su entender, que en la ciudad existe “un proceso extraordinario de unidad en el local”.

Presupuesto

El alcalde avanzó, ante los más de cien participantes en el acto informativo, que el presupuesto municipal de 2026, el décimo noveno aprobado consecutivamente, contará con una cifra récord de 345 millones de euros y un 5 por ciento más que en 2025 dentro de unas cuentas municipales con deuda cero y pago a proveedores en 5 días. Acto seguido recordó que al acceder a la alcaldía heredó una deuda de 60 millones de euros que quedó a cero en 2014.

El Concello desplegará 120 millones de euros en inversiones para proyectos emblemáticos como el estadio de Balaídos; la mejora de Samil, las obras del programa Vigo Vertical, que sitúa a Vigo como la ciudad con el mayor número de rampas mecánicas del mundo o las humanizaciones. “Estamos convirtiéndonos en un modelo”, recalcó al recordar que la OCU señala a Vigo como la urbe con la mayor calidad de vida a consecuencia de las inversiones realizadas desde 2007.

Colaboración

“Vigo es un no parar porque la ciudad estuvo parada durante décadas. La cooperación es vital. Estamos tendiendo la mano y la cuestión es quien la coge o no. La ciudad quiere cooperar con todos los que contribuyan”, indicó el alcalde. Acto seguido señaló que Vigo es un modelo de colaboración institucional en economía, cultura y grandes infraestructuras y que, frente a las críticas del presidente de la Xunta, que asegura que no se puede llegar a acuerdos con el gobierno de la ciudad, este ofreció soluciones para abordar las necesidades de la ciudad como la ampliación del IFEVI con una inversión de 20 millones por Zona Franca. Apuntó que el silencio del titular del ejecutivo gallego ante las críticas de distintos municipios de Castilla y León por acortar un trayecto del AVE de Vigo a Madrid, contrasta con la defensa del presidente castellano a las demandas de su ciudadanía. Señaló que Rueda tampoco defendió a Vigo en la salida de Ryanair de Peinador, mientras “Vigo fue capaz de convertirse en una potencia turística y creamos una marca de la ciudad a través navideña”.

Caballero recordó que la propuesta de invertir cerca de 400 millones en la transformación de la autovía A-52 para poner fin a la elevada siniestralidad también recibió la negativa de Alfonso Rueda como respuesta. “Vigo es la única gran ciudad sin autovía y es la primera vez que un presidente de la Xunta dice no a una inversión”, recalcó. Acto seguido indicó que el nuevo trazado de la autovía “hay que hacerla y se va a hacer” porque “ahora Vigo ya no renuncia a nada” y que va a defender a las familias afectadas por el trazado para que el impacto sea el menor.