La CIG lamenta que el Gobierno local de Ponteareas “opte por seguir criminalizando la lucha de las trabajadoras del Servicio de Ayuda en el Hogar (SAF) en vez de asumir su responsabilidad en el servicio obligando a la empresa a corregir las irregularidades denunciadas por el personal y que motivaron la huelga indefinida iniciada ya hace 36 días”.
Denuncia que, en los últimos días, además, “tras el éxito de las movilizaciones y el cada vez mayor apoyo social que están recibiendo las afectadas, el Partido Popular intensificó su campaña de intoxicación contra las empleadas del SAF y contra la central sindical tanto mediante comunicados desde el propio Concello como a través de las redes sociales de la formación conservadora”.
“Pero en todo este tiempo el Ejecutivo de Nava Castro no dijo ni una una sola palabra sobre la falta de control y seguimiento del servicio ni hizo una sola declaración en contra de la concesionaria, a pesar de que ya ha constatado que cometió hasta siete faltas, una muy grave, cinco graves y otra leve”, señalan desde la CIG. A pesar de esas irregularidades, el Concello se limitó a llevar al pleno municipal una propuesta de expediente de sanción de apenas 22.000 euros, “cuando lleva aportado al servicio en este mes de huelga material y medios personales que puede ser que superen esa cantidad”.
Por su parte, la concesionaria Óbolo continúa con su estrategia de retrasar la negociación, condenando a las trabajadoras a más de un mes de huelga. Por lo que fueron ellas las que solicitaron la mediación de la Xunta hace 12 días, “mediación que está siendo demorada por la propia compañía, que a día de hoy aún no ha solucionado cuestiones tan importantes como la aportación del justificante de haber corregido la cotización de las nóminas de julio y agosto; el resumen de las horas trabajadas de los dos trimestres; y el precio de las horas extraordinarias y comunes”. Al mismo tiempo, recuerdan que una de las trabajadoras del servicio lleva sin cobrar desde el mes de agosto.
Finalmente, quieren dejar muy claro que las compañeras del SAF que secundan la huelga están realizando servicios mínimos “atendiendo con total responsabilidad a las personas usuarias de Ponteareas a pesar de que las causas que motivaron el conflicto son totalmente ajenas a su voluntad”. Y reiteran que no están reclamando ninguna cuestión más allá del cumplimiento de la normativa laboral vigente y de las condiciones del contrato de licitación.

