Caballero garantiza el agua a Baiona e insta a la Xunta a cooperar en la solución de la sequía

El alcalde mantuvo una reunión con el alcalde de Baiona para abordar la compleja situación del suministro de agua en el municipio, que se encuentra a pocos días de quedar sin reservas. Sobre la solución futura, Caballero señaló que toca avanzar con el nuevo embalse aguas arriba de Eiras y lamenta que tras solicitarlo hace 14 años aún no comenzaran las obras.

El regidor vigués señaló, con todo, que “las previsiones meteorológicas apuntan con optimismo a lluvias a partir de la próxima semana” y garantizó en la reunión con el alcalde de Baiona, Jesús Vázquez Almuiña, el suministro de agua en el caso de ser preciso.

Caballero explicó que “Baiona tiene serias dificultades de suministro, pero en Vigo el embalse de Eiras está al 47,7% de su capacidad, lo que garantiza agua para aproximadamente 90 días, que aun así son muy pocos”. Así, recordó que este margen de seguridad es posible “gracias a la potabilizadora que Vigo construyó con una inversión de 23 millones de euros, que nos proporciona muchos días adicionales de abastecimiento”. El regidor destacó la importancia de la nueva infraestructura: “El agua de Eiras tiene mucho hierro, y cuando el nivel baja del 50%, la densidad de hierro aumenta. La antigua potabilizadora no era capaz de eliminarlo, pero gracias a la nueva estación que pagó Vigo tenemos 90 días de agua; sin ella, tendríamos entre 20 y 30”.

El alcalde recordó el acuerdo existente entre el Gobierno de España, la Xunta y el Concello de Vigo “para construir una presa aguas arriba de Eiras, que duplicaría la capacidad de almacenamiento” y subrayó que “el nivel de lluvia en la zona es muy alto, el problema es que hay que embalsarla”. Así, propuso reflexionar a toda la zona sobre el nuevo embalse e instó a la cooperación de la Xunta, con el Gobierno de España y el Concello de Vigo. “La posibilidad de una sequía que nos deje sin agua es verosímil, puede pasar”, advirtió. En cuanto a los efectos ambientales, destacó que “serían nulos, pues las grandes presas de Extremadura tienen 3.000 hectómetros cúbicos y la de Vigo solo 22. Un embalse pequeño no tendría impacto, además de que la zona está deshabitada”.

Caballero también se refirió a la posibilidad de bombear agua del Miño para Nigrán y Baiona, aunque considera que “no es recomendable”. Según explicó, “el agua de Eiras es excepcional, mientras que la del Miño tiene menor calidad y el bombeo es caro”.

“El paso más importante ya está dado con la potabilizadora”, incidió el regidor vigués. “Ahora toca avanzar con el nuevo embalse aguas arriba. La Xunta tiene que sumarse al acuerdo político, porque si lo hiciera ya habríamos comenzado. Es un proyecto que requiere tiempo, y lo antes posible se empiece, mejor. Yo tengo prisa, porque la solución estructural pasa por ese nuevo embalse”, finalizó.