La Guardia Civil del Puesto Principal de Baiona-Nigrán celebró este domingo los actos conmemorativos con motivo de la festividad de la Virgen del Pilar. Los agentes iniciaron hace tres años una nueva etapa trasladando la efeméride a la Plaza de Santa Liberata, con el objetivo de acercar la celebración a los vecinos. El acto castrense, que comenzó tras la habitual misa en la Iglesia Parroquial de Santa María oficiada por el párroco Manuel Salcidos, estuvo presidido por el Teniente Jefe del Puesto Principal de Baiona-Nigrán, Diego de la Puente Martínez, y los alcaldes de Baiona y Nigrán, Jesús Vázquez Almuiña y Juan González.
El izado de la bandera de España marcó el inicio del acto, bajo los acordes del himno nacional. Seguidamente tomó la palabra el alcalde de Baiona, Jesús Vázquez Almuiña. “Quiero felicitar a la Guardia Civil porque estamos en su día, el Día del Pilar, y agradecerles el trabajo que realizan día a día durante tantos años. Están más cerca ya de los dos siglos de servicio al pueblo español y aquí siempre lo hemos valorado como se merece. Con una total coordinación con la administración local, con nosotros, con el Ayuntamiento, y sobre todo en convivencia con los vecinos. Uno de los valores más importantes que tiene la sociedad es precisamente la seguridad, y una cosa que nos destaca sobre otros muchos países. Gracias a la Guardia Civil, nuestro territorio, el territorio de los pueblos y villas medianas como es el caso, tenemos un seguro con ellos, seguridad para lo que es la actividad normal en todos los aspectos de nuestra vida. Es un honor representar hoy a todos los vecinos de Baiona en este día tan importante para la Guardia Civil y que desde luego sigan otros 200 años al servicio de todos los ciudadanos”.
Juan González, alcalde de Nigrán, comenzó su intervención dando la bienvenida al nuevo Teniente Jefe del Puesto Principal de Baiona-Nigrán. “Para nosotros como administración, pero sobre todo para todos los vecinos de Baiona y de Nigrán, que estéis vosotros a nuestro lado nos da tremenda tranquilidad, tremenda seguridad, y por lo tanto, estamos sobre todo muy orgullosos de vosotros. Es muy difícil que a cualquier llamada y a cualquier petición, y a cualquier necesidad que haya por parte de cualquier vecino, de cualquier vecina, o del propio Ayuntamiento, la Guardia Civil no sea la primera en levantar la mano y decir aquí estamos. Para el Ayuntamiento de Nigrán, seguro que para el de Baiona también, y para todos, hoy es un día especial porque estáis de fiesta y para nosotros realmente es un auténtico orgullo contar con el cuerpo de la Guardia Civil en nuestra demarcación, por lo tanto, felicidades, y gracias por el trabajo que hacéis durante todo el año”.
Cerró el turno de intervenciones, el Teniente Jefe del Puesto Principal de Baiona-Nigrán, Diego de la Puente Martínez. “Es para mi un honor dirigirme a todos ustedes, en representación del Benemérito Instituto y muy particularmente del Puesto Principal de Baiona-Nigrán, en este día tan señalado en el que celebramos la festividad de Nuestra Señora del Pilar, Patrona de la Guardia Civil, y el Día de la Hispanidad”, comenzó diciendo.
En primer lugar, quiso agradecer “la cálida acogida que me habéis brindado desde mi llegada hace apenas dos meses como Teniente Jefe de este Puesto”. “Vuestra cordialidad, confianza y apoyo me hacen sentir en casa. Agradezco de modo muy especial a los Ayuntamientos de Baiona y Nigrán, cuyos alcaldes, concejales, policías y funcionarios públicos han mostrado siempre una estrecha colaboración con este Puesto Principal, una ayuda que fortalece nuestra única misión: la del servicio decidido y entregado al ciudadano”.
No quiso olvidarse de agradecer “la encomiable y desinteresada labor” llevada a cabo por los voluntarios de Protección Civil. “Los cuales, robando horas a sus familias y quehaceres personales, aportan su granito de arena para hacer de esta nuestra sociedad un lugar mejor y más amable donde vivir”. También recordó brevemente los orígenes de la Guardia Civil, allá por mediados del siglo XIX. “La Guardia Civil es, ante todo, una institución de todos y para todos. En nuestro compromiso no caben diferencias ni prejuicios: servimos al ciudadano por igual, sea quien sea y venga de donde venga. Nuestra razón de ser se resume en una máxima: hacer el bien sin mirar a quién, servimos a toda la sociedad con imparcialidad, sin distinción de raza, religión, ideología o condición”.
“Hoy, como entonces, la Guardia Civil sigue siendo ese eje vertebrador del país. Con nuestra presencia en miles de aldeas, pueblos y ciudades, somos muchas veces el único brazo del Estado allí donde otras instituciones no llegan. Muro del orden, Pilar de la Patria. Nuestra misión no es provocar miedo, sino transmitir seguridad; no es imponer, sino proteger. Que el ciudadano honrado debe ver en nosotros a alguien en quien confiar, y que solo los delincuentes tienen motivos para temernos”, añadió.
Para finalizar, hizo una mención especial a las familias de los guardias civiles. “Detrás de cada uniforme hay un hogar que nos da fuerzas y comprensión. Agradecemos a nuestras parejas, hijos, padres, madres, hermanos, el sacrificio silencioso que asumen: ellos soportan largas ausencias, guardias nocturnas y el riesgo que conlleva nuestra labor. Es gracias a su apoyo y cariño que podemos cumplir con el deber sin reservas, siempre seguros de que nos esperan con amor en casa. Su comprensión y respeto son nuestro sostén”.
Durante el acto fue condecorado un efectivo en atención a sus méritos profesionales durante estos últimos años. El Guardia Civil Jose Manuel Fernández Freiría recibió la Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco, reconocimiento que fue impuesto por el Teniente Jefe del Puesto Principal de Baiona-Nigrán, Diego de la Puente Martínez.
Tras el homenaje a los Guardias Civiles fallecidos, el himno de la Benemérita cerró el acto.

