Nigrán atiende a los jóvenes con problemas de salud mental vinculados a la adicción

El Concello de Nigrán financia con 5.000 € la continuidad del programa PANACEA de atención a la juventud en riesgo de padecer problemas de salud mental vinculada a todo tipo de adicciones, bien por consumo recurrente o por iniciarse. Este está funcionando ya desde el 15 de agosto con sede en el Centro Antena y a cargo de la asociación Alborada, entidad con gran experiencia en este campo. El proyecto nació en agosto de 2024 en colaboración con los servicios sanitarios y sociales y los departamentos de dirección y orientación de los centros educativos de toda la comarca, atendiéndose en ese tiempo 27 casos. Desde ahí, derivaban a los posibles beneficiarios al no existir una unidad de salud especializada en la zona pese a detectarse un repunte desde 2023 de las adicciones entre la juventud del Val Miñor.

“Los resultados alcanzados fueron muy positivos, por lo que no podíamos permitir que PANACEA finalizara, así que asumimos la financiación directa desde el Concello para que pueda continuar en nuestro municipio”, explica el alcalde, Juan González, quien subraya que “cuando se habla de adicciones no se refiere solo a estupefacientes”, sino también a pantallas, váper o tabaco, cuestiones más comunes entre los usuarios más jóvenes. De hecho, actualmente están atendiendo a 9 personas de Nigrán, el más joven una menor de 13 años y con problemas de adicción a los videojuegos y, el mayor, de 38, vinculado al consumo de sustancias estupefacientes. “El rango de edad normal es de 14 a 35 años pero si es preciso se amplía para no dejar a nadie fuera si se cumplen determinadas características comunes”, matizan.

PANACEA está integrado por un equipo interdisciplinar formado por una psicóloga experimentada en la materia, una trabajadora social y, a mayores, la colaboración de otra trabajadora social de Alborada y una educadora social. Las profesionales realizan visitas domicilarias que establecen un vínculo terapéutico próximo y, de este modo, también disminuye la problemática de no asistencia a las citas y consiguen mayor adherencia al programa. Estas intervenciones individuales incluyen educación en salud, en mejora de las habilidades sociales y de la autoimagen, prevención de recaídas… “La gente de menor rango de edad, sobre 12 años, lo que suele presentar son problemas de adicción a las pantallas y, en esos casos, lo primero es entrevistarse con los padres y darles pautas de conducta porque normalmente lo que hay detrás es un exceso de permisividad, si esto no es suficiente, hay que ampliar la intervención con el propio menor”, añaden. En este sentido, inciden en que el mayor problema de adicción y salud mental de los pre-adolescentes es este y, en la edad más adulta, el consumo de sustancias.

En definitiva, PANACEA nace como alternativa al tratamiento clínico hospitalario fundamentándose en visitas domiciliarias y seguimientos individualizados, intervenciones psicosociales destinadas a la prevención, intervención con profesionales implicados que detectan nuevos casos y un diagnóstico sociosanitario en el Val Miñor. Esta metodología fue desarrollada con éxito por Alborada al detectar entre la juventud una pobre autoimagen y bajo autocontrol, una ínfima educación en salud mental, dificultades para encontrar alternativas de ocio saludables como alternativa al consumo de sustancias, la propia complicación para alcanzar atención profesional especializada, ausencia de recursos en este campo en la comarca e incluso falta de supervisión y apoyo de calidad por parte de personas adultas de su entorno.

“Cada vez hay un inicio más temprano en el trastorno adictivo y una mayor normalización comunitaria, como puede ser con la tecnología en los menores o el propio vaper, que suele ser la puerta de entrada al tabaco u otras sustancias”, explican desde Alborada, por lo que desde el Concello de Nigrán no se dudó en continuar con este programa.