La CIG desarrolló nuevas movilizaciones este martes contra la represión sindical en Abanca y Nueva Pescanova y para reclamar la readmisión de las dos delegadas despedidas. Las protestas tuvieron lugar delante de la oficina de la entidad bancaria en Salvaterra do Miño y a las puertas de las instalaciones de la empresa de alimentación en el polígono porriñés de As Gándaras.
Una de las afectadas es miembro del comité de Abanca en Pontevedra y otra integrante del comité del Centro Industrial de O Porriño (perteneciente a Nueva Pescanova, compañía de la que la entidad financiera es la principal accionista).
Durante las concentraciones, que tuvieron lugar de 11:00 a 12:00 y de 12:30 a 13:30 horas, se denunció que estos despidos son consecuencia de la política de persecución y represión que Abanca está ejerciendo contra la representación de la CIG, tanto entre su personal directo como en aquellas empresas de las que es accionista, “en un intento de acallar y amedrentar nuestra acción sindical”.
Cabe recordar que en el último año la CIG convocó una huelga en esta entidad para exigir mejoras salariales, presentó cuatro conflictos colectivos en la Audiencia Nacional (uno de ellos de tutela por vulneración de la libertad sindical) y no firmó acuerdos en materia de jornada que empeoran las condiciones laborales.
“La respuesta de Abanca por defender los derechos de las personas trabajadoras es despedir a la compañera Montse después de un proceso totalmente inquisitorio y rocambolesco, en el que la acusan de hacer acoso laboral a una persona que está en un puesto superior, justamente durante el período de preparación de la huelga”, según señaló el secretario de la sección sindical, Clodomiro Montero.
Criticó también que la empresa vulnerara el derecho a la defensa de esta compañera, “que a día de hoy aún no sabe cuáles son los hechos concretos que motivaron su despido. Para nosotros es evidente que estamos ante un caso de represión sindical”, valoró.
Para Montero con esta decisión lo que intenta Abanca “es callarnos, amedrentarnos y además desprestigiarnos, pero no lo van a conseguir. Nos vamos a movilizar para reclamar la readmisión de la compañera y demostrarle a Abanca que no cesamos en la lucha por los derechos laborales”.
El representante de la CIG añadió que la rescisión de contrato ya está recurrida en vía judicial, después de finalizar sin acuerdo el acto de conciliación en el SMAC. De manera paralela a la demanda judicial -en la que se pide la nulidad-, la central continuará con las movilizaciones.
Despedida tras 37 años en Pescanova
En el caso del Centro Industrial de Nueva Pescanova en O Porriño, a la delegada de la CIG le fue comunicado el despido el pasado 6 de agosto -tras 37 años trabajando en la empresa-, luego de un proceso de baja médica y en base a un certificado del servicio de prevención que la declara no apta a consecuencia de unas limitaciones que hasta ahora no le impedían desarrollar su labor.
Este informe fue elaborado por la mutua de Pescanova después de emitir una valoración previa a mediados de julio en la que la consideraba apta con limitaciones, como venía aconteciendo desde hace siete años. Para la CIG este segundo informe resulta “totalmente fraudulento”.
“Esta actuación no es casual”, destacó Anxo Iglesias, de la FGAMT-CIG de Vigo, sino que responde a una situación de represión sindical enmarcada en el proceso de negociación del convenio colectivo del Grupo Pescanova (de ámbito estatal) en detrimento de los convenios de centro de trabajo. “Entre el primer y el segundo informe pasó que la CIG no firmó ese preacuerdo alcanzado con los sindicatos estatales, ya que supone una pérdida de derechos para las trabajadoras y trabajadores. Por eso entendemos que el despido de Merchi está vinculado a nuestra posición sindical en defensa de las condiciones laborales y salariales ”, valoró.
Iglesias calificó el despido como “totalmente injustificable”, avanzando que ya se presentó demanda para pedir la nulidad y que también se convocarán nuevas movilizaciones.

