El pasado martes, una fuerte discusión en un domicilio alarmó a los vecinos de la calle Alexandre Bóveda. Por este motivo, a las 23:30 horas se recibió llamada en la Sala de Comunicaciones del 092 de la Policía Local de Vigo.
En vía pública varios vecinos esperaban a la Unidad desplazada, facilitándoles el acceso al inmueble, escuchando perfectamente a un varón gritar y proferir insultos. Tras llamar a la puerta del inmueble donde se estaba desarrollando el conflicto, les abrió la misma un hombre semidesnudo, R.F.P, de 50 años de edad.
Agitado exigió a los Agentes una explicación de su presencia en el lugar, al tiempo que indicaba que no estaba pasando nada. Desde el punto en que se encontraban, observaron perfectamente una puerta fracturada, el suelo salpicado de cristales y una mujer de 71 años de edad, llorando en una estancia, al fondo.
Esta, al ver a los Actuantes, se abalanzó hacia ellos y entre sollozos suplicó ayuda, informando que su hijo (el hombre) la quería matar. Relató que el aludido había llegado a casa muy alterado, tratando ella de calmarle y no lográndolo, realizando este gestos obscenos en respuesta a sus intentos.
Dada su actitud, la mujer le advirtió que, de continuar con la misma, cambiaría la cerradura del domicilio para que no pudiese acceder. La respuesta del interpelado fue una cadena de acciones de extrema agresividad, amenazándola de gravedad, para pasar a romper la puerta, que los Funcionarios observaron al inicio de la intervención.
De ahí pasó a golpear con el mango metálico de una escoba a su madre, hasta doblarlo, para continuar propinándole puñetazos y patadas por todo el cuerpo, y posteriormente intentar estrangularla.
Fue en ese momento que la supuesta agredida pidió auxilio a gritos, realizando los vecinos, alarmados, la correspondiente llamada. Las lesiones visibles, fruto de las agresiones eran, rojeces en el cuello, varias contusiones y el índice de la mano izquierda inflamado, presumiblemente al tratar de protegerse de la agresión.
En virtud a esta información se procedió a la inmediata detención del varón por la presunta comisión de un delito de violencia en el ámbito familiar. Paralelamente se solicitó la presencia de una ambulancia medicalizada para el traslado de la mujer al Centro Médico Povisa, al objeto de ser tratada de sus lesiones.

