Sin dejar de mirar al futuro, la Universidad de Vigo quiere también echar un vistazo a su pasado dando a conocer la historia que se esconde en los terrenos en los que asienta. En concreto, en el campus de Vigo acaba de echar a andar la excavación de una mámoa, la número 2, del conjunto tumular de As Xunqueiras, en la parte alta del campus. La intervención tendrá una duración de tres semanas y forma parte de un programa de investigación, conservación y difusión y socialización del patrimonio arqueológico del campus olívico.
La actuación se realiza en el marco de un convenio de colaboración entre la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude de la Xunta de Galicia y la Universidad de Vigo, promovido por la Vicerrectoría de Extensión Universitaria. El acuerdo cuenta con una aportación de 30.000 euros de la Xunta de Galicia para los trabajos de excavación, análisis, caracterización y puesta en valor. La dirección científica corre a cargo de Javier Chao Álvarez, arqueólogo con amplia experiencia en excavaciones del megalitismo gallego, con el apoyo técnico de Beatriz Comendador Rey, profesora titular del Área de Prehistoria de la UVigo e investigadora del Grupo de Estudios de Arqueología, Antigüedad y Territorio (GEAAT).
La necrópolis de As Xunqueiras
La necrópolis megalítica de As Xunqueiras, situada en la parroquia de San Mamede de Zamáns, está formada por cuatro túmulos o mámoas, de entre 14 y 19 metros de diámetro y entre 0,60 y 1,65 metros de altura. Todas presentan el característico cono de violación, fruto de remociones antiguas en la búsqueda de tesoros o piedra para construcción. El equipo apostó por excavar la mámoa 2 porque “mostraba en superficie restos visibles de las losas de la cámara, lo que la convertía en la mejor candidata para iniciar la intervención”, explica la profesora Beatriz Comendador.
Los trabajos, que arrancaron el pasado 25 de agosto, conforman la primera excavación arqueológica que se realiza en este conjunto, si bien en 2011 ya se había realizado una prospección con georradar en las mámoas 3 y 4.
Durante las tres semanas que va a durar el trabajo de campo, el objetivo del equipo es realizar la caracterización de este tipo de construcciones funerarias megalíticas erguidas por comunidades del Neolítico hace unos 6000 años y de sus soluciones constructivas habituales. La estrategia del equipo pasa por reconocer, delimitar y documentar la cámara funeraria central; su sistema de acceso y posible cierre; determinar los límites construidos del monumento; comprobar el tratamiento previo del terreno sobre el que se yergue y confirmar el tratamiento dado al volumen de tierras allegadas para formar la mámoa.
Finalizada la excavación, se procederá al tapado preventivo del área de trabajo, para proteger el registro arqueológico y la estructura del monumento, mediante la colocación de una manta geotextil, “una tela sintética permeable que se extiende directamente sobre la superficie excavada para protegerla de la erosión y del contacto directo con la tierra. Por encima se coloca una capa de tierra del propio túmulo que actúa como relleno y garantiza su integración paisajística, evitando al mismo tiempo daños en las estructuras arqueológicas”.
Un proyecto formativo y de difusión
El proyecto cuenta con la participación de alumnado de la Facultad de Historia del campus de Ourense de la UVigo, así como de una estudiante de la Hochschule für Technik und Wirtschaft de Berlín, que realiza una estadía de prácticas en conservación y restauración de patrimonio arqueológico.
Además de la labor científica, la intervención contempla acciones de conservación preventiva y difusión social. Los avances se comparten a través de las redes sociales de PrehistoriaGEAAT, con imágenes, vídeos y materiales divulgativos que acercan a la comunidad universitaria y a la ciudadanía el valor de este patrimonio milenario situado a pocos metros de las aulas. Además, el próximo jueves 11 a partir de las 11:00 horas tendrá lugar una jornada de excavación abierta para que tanto la comunidad universitaria como los vecinos y ciudadanía en general pueda conocer el yacimiento y ver cómo trabaja el equipo in situ. En este enlace puede consultarse la localización exacta.
Continuar trabajando en el futuro
El equipo de investigación confía en continuar desarrollando campañas en este yacimiento en los próximos años. “Sería muy interesante intervenir en las mámoas 3 y 4 y en el espacio que hay entre ellas”, avanza la profesora Comendador, ya que la prospección con georradar realizada en 2011 mostraba ciertas anomalías en el terreno, “resultados muy interesantes, aunque difíciles de interpretar sin excavación” que “marcarán las pautas de la futura intervención arqueológica”.
Larga ocupación humana de la zona
Este yacimiento, explica la investigadora de la Facultad de Historia, no es el único que hay en el campus de Vigo y en sus aledaños. De hecho, detallan, el campus “destaca como un espacio de gran interés arqueológico, con varios yacimientos que revelan su rica historia prehistórica. Entre ellos está también el yacimiento de Monte das Cabanas, situado en la ladera central que une la Escuela de Ingeniería Industrial con el Edificio de Ciencias Experimentales, “un sitio singular de la Prehistoria reciente, tanto en el contexto del Concello de Vigo como en Galicia en general”.
Además, en el entorno del campus se localizan otros importantes conjuntos arqueológicos que evidencian la larga ocupación humana de la zona. Por ejemplo, en las proximidades de la ciudad deportiva Afouteza del RC Celta, donde otro equipo de la UVigo trabaja en el yacimiento de Coto dos Mosquitos, parcialmente contemporáneo con los túmulos de As Xunqueiras. “Este asentamiento de la Edad del Bronce representa ya uno de los mayores yacimientos de este tipo en Galicia. La Universidad de Vigo y el RC Celta formalizaron un contrato de investigación para su excavación, estudio y posterior musealización, en un proyecto coordinado por el doctor Eduardo Méndez Quintas y el grupo MapasLab.


