Nigrán dedica a Gonzalo Torrente Ballester uno de los pasos de la Plaza de la Biblioteca

El Concello de Nigrán dedica uno de los pasos de la Plaza de la Biblioteca a la figura de Gonzalo Torrente Ballester, prestigioso escritor gallego que mantuvo un especial vínculo con el municipio. El homenaje se realizó esta mañana aprovechando la presencia de la mayor parte de su familia en el chalé de San Pedro de A Ramallosa que el autor eligió como lugar de sosiego desde 1973. Fueron ellos, junto al alcalde, Juan González, quienes descubrieron el escalón de granito tallado con la frase “Abarloados en el olvido, Ariadna, viviremos”, de su novela “La isla de los jacintos cortados”. Este no es el único recuerdo del Concello de Nigrán hacia uno de los autores más influyentes del siglo XX en España, no en vano, en el paseo de A Ramallosa que, precisamente, lleva su nombre, hay desde 1998 una escultura que lo recuerda.

“Torrente Ballester es un genio de la literatura que tuvimos el lujo de disfrutar como vecino de Nigrán. El objetivo del Concello es dedicar cada paso de esta escalera de la Plaza de la Biblioteca, a título póstumo, a reconocidos escritores vinculados con la localidad porque, casualmente o no, Nigrán es una tierra muy prolífica en ese sentido”, señala el alcalde, Juan González, quien recuerda que fue la figura de Alfonso Álvarez Cáccamo quien inauguró la iniciativa municipal el pasado mes de junio con su verso “Onde flúen as distancias do primeiro río”.

Gonzalo Torrente Ballester fue un gran embajador de Nigrán, municipio que eligió para desconectar de la vida más urbanita en Madrid, aquí era cotidiano verlo pasear y, en la memoria colectiva de la comarca, están sus tertulias en el café Monterrey de Baiona con otro escritor afincado en Nigrán, Carlos Casares.

Gonzalo Torrente Ballester (Ferrol, 1910-Salamanca, 1999) fue un prolífico escritor español, crítico, ensayista, dramaturgo y novelista, galardonado con el Premio Nacional de Literatura (1981), el Príncipe de Asturias de las Letras (1982), el Premio Cervantes (1985) o el Premio Planeta (1988), entre otros. Su obra, que se caracteriza por el intelectualismo, el humor y el juego lingüístico, incluye novelas como “Los gozos y las sombras”, “La saga/fuga de J.B” y “Crónica del rey pasmado”. Fue también miembro de la Real Academia Española desde 1975 y se dedicó a la docencia en institutos y universidades, tanto en España como en Estados Unidos.