Más de 45.000 personas se echan a la calle contra la política forestal del PP

Un total de 28 localidades de todo el país acogieron este jueves multitudinarias movilizaciones convocadas por la plataforma “Por un monte galego con futuro” para rechazar la política forestal del PP “que quema nuestros montes y nuestras casas” y en solidaridad con las personas afectadas por la actual ola de fuegos y con el personal del dispositivo contra incendios. El secretario general de la CIG, que participó en la concentración que tuvo lugar delante del Concello de Verín, demandó soluciones inmediatas para recuperar los bienes y paliar las consecuencias del desastre medioambiental y urgió medidas “para que lo que estamos padeciendo estos días no vuelva a suceder”.

La plataforma -integrada por más de 50 colectivos, asociaciones y organizaciones y que nació en 2018 para promover varias ILP de protección del bosque autóctono y de racionalización de la gestión del monte y para mostrar su oposición al último Plan Forestal aprobado por la Xunta- hizo público un manifiesto en el que le traslada su solidaridad tanto a las personas afectadas como a todo el colectivo de profesionales de prevención y extinción, “que otra vuelta trabaja en condiciones de absoluta precariedad, abandono y falta de medios”.

Pero también denuncia que esta “tragedia ambiental, social, cultural y económica” que están provocando los fuegos tiene como causa directa el abandono del rural y la apuesta por el monocultivo de especies de crecimiento rápido, “que son las que más influyen en las olas incendiarias”. En este sentido, y ante el inmediato fin de la moratoria para nuevas plantaciones de eucaliptos decretada por la Xunta para el 31 de diciembre, consideran necesario reclamar una moratoria indefinida.

Al tiempo que recuerdan que el Plan de Prevención y Defensa contra los Incendios Forestales de Galicia (PLADIGA) “es una herramienta inútil”, que fue aprobado sin debate en un Consello Forestal de Galicia en el que no están representadas todas las organizaciones y entidades relacionadas con el monte y con el medio rural.

Finalmente, inciden en que la verdadera política de prevención pasa por tener un monte multifuncional y sostenible con la implicación de los vecinos comuneros y de las personas titulares particulares en esta puesta en valor. “Para garantizar esta multifuncionalidad se hace preciso reclamar de la Consellaría do Medio Rural que retome la línea de ayudas para la valorización integral del monte, así como las Unidades de Gestión Forestal (UXFOR)”.

Soluciones inmediatas

La CIG, que forma parte de la plataforma, exige la dotación de una partida económica urgente que permita aplicar soluciones inmediatas para las personas y los bienes afectados por la ola de incendios. El secretario general de la central, que participó en la concentración de Verín, hizo hincapié en que las movilizaciones tienen que servir como expresión de solidaridad del pueblo gallego con quienes padece los daños y con quienes luchan contra el fuego, “pero también para forzar un cambio en las políticas forestales que evite que algo así vuelva a suceder”.

Paulo Carril denunció que los incendios que año tras año afectan a nuestro país son consecuencia directa del “polvorín” en el que se ha convertido el monte gallego por la política del PP de “entrega” del rural a “intereses especulativos” que provocan la destrucción de las actividades económicas productivas que favorecen el asentamiento de la población en estas zonas. Una población rural que -recordó- se encuentra “totalmente abandonada” por las administraciones públicas.

Al mismo tiempo, urgió un plan de choque con acciones inmediatas en los terrenos quemados para evitar la erosión de los suelos y procurar lo antes posible su restauración, así como impedir la llegada de cenizas y otros contaminantes a los ríos y a las rías.

Y demandó la creación de un único servicio público, de gestión directa y dependiente de la Xunta, compuesto por profesionales adecuadamente formados en prevención, extinción de incendios y otras emergencias que puedan alternar las labores de extinción en verano y prevención durante todo el año.

Finalmente, adelantó que la CIG exigirá la depuración de responsabilidades “a todos los niveles” por lo que está aconteciendo, comenzando por las administraciones públicas e insiste en que las protestas de este jueves y las que se puedan convocar en los próximos días tienen que servir también para forzar un cambio en las políticas forestales que evite nuevas olas de fuego en el futuro.