El BNG, a través de la concejala y diputada provincial Manuela Rodríguez, denuncia, una vez más, el abandono del servicio del Grupo de Emergencias Supramunicipal (GES) del Val Miñor por parte del gobierno de la Mancomunidad de los ayuntamientos de Baiona, Gondomar y Nigrán.
Critica que la Junta de Gobierno, conformada por el tándem PP-PSOE con los tres alcaldes a la cabeza, mantenga su actitud de absoluto abandono y dejadez con respecto al GES. Un servicio del que dependen vidas y bienes de una población habitual de 45.000 personas que se ve triplicada en verano, cuando también es mayor el riesgo de siniestros.
En ese sentido lamentan que aún no se ejecutara ninguno de los acuerdos contenidos en la moción del BNG que fue aprobada hace meses y que incluía medidas para la dignificación del servicio. Acuerdos fundamentales para finalizar con la absoluta precariedad en las condiciones de trabajo del grupo de emergencias supramunicipal, tanto en lo laboral como en lo que respecta a las dependencias de la sede del servicio.
Así, en el plano laboral se acordó actuar para resolver, con urgencia, el proceso de estabilización de los puestos de trabajo temporales y apostar por el incremento de efectivos para evitar nuevas situaciones de falta de personal en los turnos del servicio de emergencias. Una medida imprescindible para evitar que en situación de bajas, permisos o vacaciones, los turnos lleguen a ser de una sola persona o, en el peor de los casos, el servicio cierre por falta de personal, como ya ha pasado muchas veces.
Otro de los acuerdos instaba a que, mientras no se disponga de una nueva sede para el GES, se procediera, en lo inmediato, a realizar el adecentado de la actual. Porque hace falta recordar que esta lleva años sin hacerle ni el más mínimo mantenimiento y está convertida en un espacio insalubre e incompatible con unas condiciones laborales mínimamente dignas. En este caso ni se hizo el arreglo ni siquiera se procedió a formalizar un convenio entre la Mancomunidad y el Concello de Nigrán que permita adecentar mínimamente las instalaciones actuales del GES con los escasos 5.000€ que consignaron en el presupuesto de 2025.
La moción también incluía la necesidad de dotar al GES de una nueva localización que evite tener los vehículos a la intemperie, que esté situada en un lugar idóneo que facilite la comunicación con toda la comarca, que sea diseñada funcionalmente para su cometido y específica para el servicio”. Porque el no adecuado emplazamiento de la actual sede del GES, en un edificio compartido otros servicios del Concello de Nigrán y ubicada en una calle sin salida detrás de un instituto de educación secundaria, “puede dificultar enormemente las salidas de emergencias”, apuntan.
Para las nacionalistas la consecución de un nuevo emplazamiento “solo podrá venir de la mano de un convenio entre la Mancomunidad y las otras administraciones competentes”, Diputación de Pontevedra y Xunta de Galicia, “de ahí que lleváramos la misma iniciativa a las distintas instituciones”.
Una iniciativa que fue aprobada únicamente con los votos a favor del BNG, ya que el “tándem PP-PSOE” prefirió ponerse de perfil absteniéndose tanto en el pleno del ayuntamiento de Gondomar como en los de la Mancomunidad y de la Diputación de Pontevedra. Lamenta Rodríguez que se cumpliera “lo que ya sospechaba de aquella, que la abstención se iba a convertir en inacción, como finalmente pasó”.
Desde el BNG instan a los integrantes de la Junta de Gobierno de la Mancomunidad, -Jesús Vázquez Almuíña, alcalde de Baiona, Paco Ferreira, de Gondomar, y el actual presidente Juan González, alcalde de Nigrán-, a que, de una vez por todas, dejen de mirar para otro lado y asuman sus competencias. “Es imperativo acabar con la precariedad del servicio de emergencias, tanto en lo laboral como en las instalaciones. Mantenerlo en ese estado es una irresponsabilidad temeraria, nos jugamos vidas”, advierte Rodríguez Pumar.

