CIG-Correos alerta de colas de hasta 45 minutos en las oficinas de O Calvario y Balaídos

La CIG-Correos viene de denunciar la situación de saturación de diversas oficinas de atención público, con colas de más de 50 personas y con más de 45 minutos de espera. Hecho que se podía constatar este lunes en las oficinas de O Calvario y Balaídos y con el que “Correos incumple de esta manera el plan de prestación del servicio postal universal, que establece un máximo de 8 minutos de espera”, denuncian.

La CIG-Correos señala que esta situación no es nueva. “Es algo que se viene repitiendo en los últimos veranos, debido al cierre de las oficinas en turno de tarde y a la drástica reducción de personal”. Esto está provocando, por una parte, el malestar de la ciudadanía, que, para acceder a los servicios de la empresa pública, tiene que dedicar una buena parte de la mañana y, por la otra, “la puesta en riesgo de la salud laboral del personal, que está padeciendo una ingente cantidad de bajas laborales, derivadas de la presión a la que se ve sometido”.

Pandemia silenciosa

La CIG calificaba en fechas recientes esta situación de pandemia silenciosa, por la gravedad de lo que está aconteciendo, sin que Correos adopte medidas para aliviar las condiciones en las que está trabajando el personal. La central sindical ya demandó de la empresa conocer los resultados de las últimas evaluaciones psicosociales, “a lo que la empresa se niega amparándose en no estar constituido el comité de salud laboral, por lo que el sindicato reclamará esta situación ante la Inspección de Trabajo”.

Con un número considerable de accidentes laborales en el último mes, la CIG hace responsable a la empresa “de cualquier desgracia que pueda suceder”. Le recuerda a Correos que es su deber “velar por la salud laboral del personal”.

Alarmante número de bajas

El número de bajas es alarmante por consecuencia de la presión a que se está sometiendo al personal, con cuadros por debajo del 50% en cada unidad de reparto u oficinas, “mientras Correos gasta miles de euros en financiar La Vuelta”, denuncian. Una situación que califican de “auténtica tomadura de pelo y de falta de respeto a la dignidad de las y de los trabajadores” y respecto de la que denuncian que “prevalece el abono de sobresueldos a los directivos, por obtener pérdidas frente a la salud del personal y la calidad del servicio a la ciudadanía”.

“Se está atentando contra la salud de las y de los trabajadores” afirman, asegurando que la única alternativa es denunciar en la Inspección, “a la vista de que la empresa reacciona mirando para otro lado los requerimientos de la central sindical”.

La central sindical reclama, además, de la Ministra de Trabajo, “que no sea cómplice de la situación que se está dando en la empresa pública y tome medidas para revertir la situación de precariedad a la que se está llevando al personal de la sociedad estatal”.