El alcalde y la concejala de Bienestar Social mantuvieron una reunión de coordinación con la empresa Idades, encargada de la prestación del Servicio de Ayuda en el Hogar (SAF), con una representante de las trabajadoras del sindicato UGT, y con el servicio municipal de mediación policial, con el objetivo de reforzar el protocolo de actuación ante situaciones de emergencia y analizar la situación individual de los 63 usuarios/as actuales del servicio.
Durante el encuentro se adoptó una nueva medida, orientada a garantizar la seguridad de las trabajadoras y la calidad del servicio prestado a las personas usuarias: ante cualquier denuncia realizada por una auxiliar del SAF, y tras la correspondiente valoración técnica por parte de la trabajadora social municipal y la coordinadora de la empresa, el servicio podrá ser suspendido de forma inmediata, priorizando siempre la integridad física y emocional de las trabajadoras, incluso si eso entra en contradicción con las directrices marcadas por la Xunta de Galicia.
Antes de proceder a la suspensión, se informará debidamente a los familiares de la persona usuaria, con el fin de que puedan adoptar las medidas cautelares necesarias o asumir la responsabilidad de la continuidad del servicio. Asimismo, se dará traslado formal de la situación a la Xunta de Galicia, como administración competente que, según el alcalde, “delegó injustificadamente la gestión del servicio en los ayuntamientos sin dotarlos de los medios necesarios”.
Durante la reunión, el alcalde trasladó también una petición formal a la Xunta, reclamando que sean los técnicos municipales quienes determinen el número de horas y las condiciones del servicio en cada domicilio, al ser quien mejor conocen la realidad social de cada caso. Rechazó los servicios predefinidos por la Consellería, por considerarlos, en muchos casos, ajenos a las necesidades reales de las familias del municipio, y reclamó también una mayor financiación autonómica para garantizar una atención de calidad.
El protocolo reforzado integrará de manera formal al servicio municipal de mediación policial, que asumirá funciones de intervención y mediación ante posibles conflictos entre usuarios/as, familiares, empresa y personal técnico, especialmente en los casos que puedan suponer un riesgo para las trabajadoras.
En este sentido, el alcalde hizo un llamamiento directo a todas las trabajadoras del SAF, a las que pidió colaboración activa y plena confianza en los canales institucionales del Concello. “No dudéis en denunciar cualquier situación que consideréis relevante para la prestación del servicio. Es fundamental que podamos actuar con inmediatez, adoptando medidas cautelares que eviten cualquier riesgo para vuestra salud e integridad física. Ante situaciones de violencia o acoso, debemos ser contundentes y rigurosos. Lo primero, por encima de todo, es garantizar vuestra seguridad física y psicológica. Hacéis una labor social incuestionable, y nuestro deber es protegerlo con firmeza”.
Desde el Concello de Gondomar se reafirma el compromiso con un servicio público de atención en el hogar profesional, humano, seguro y digno, apostando por un modelo de gestión más próximo, ágil y eficaz, sustentado en la coordinación entre administración local, empresa prestadora, representación sindical y cuerpos de seguridad municipales.

