La empresa Lonza de O Porriño, obligada a readmitir a una trabajadora

El Juzgado de lo Social número 5 de Vigo viene de condenar a la empresa Lonza Biologics de O Porriño por vulneración del derecho fundamental de tutela judicial efectiva, al tiempo que declaró nulo el despido de una trabajadora que había denunciado acoso laboral por parte de sus superiores jerárquicos y fijó una indemnización por daños morales para la afectada.

El magistrado considera que el despido tiene relación directa con la denuncia de “trato vejatorio” por parte del equipo de formación que la afectada le trasladó a los responsables de la empresa. Con todo, el magistrado no aprecia delito de acoso laboral contra la afectada.

Este clima laboral se agravó tras volver de una baja médica y le provocó un “deterioro de su equilibrio anímico”, por lo que se vio obligada a coger una nueva baja. Una vez reincorporada a su puesto, y después de interesarse por la concesión de unas ayudas para niños con discapacidad, “la trabajadora se ve sorprendida por ese fulgurante despido disciplinario carente de causa, a la vista de los términos en que aparece redactada la carta”.

Por lo que la sentencia establece su inmediata readmisión y fija una indemnización por daños morales, además de obligar al pago de los salarios dejados de percibir por la trabajadora desde el 18 de abril de 2024, fecha en la que se produjo la rescisión de contrato.

Antes del despido la propia trabajadora, que atravesaba un cuadro de ansiedad a consecuencia del acoso al que estaba siendo sometida, había decidido solicitar la baja voluntaria y aceptar una propuesta de trabajo en otra empresa.

Entonces, la dirección de Lonza la convocó a una entrevista para interesarse por su decisión de causar baja voluntaria. La afectada le relata “con todo detalle” a los responsables de la empresa la situación que padece, logrando convencerla de que anule la comunicación de baja, al tiempo que le transmiten que cuentan con ella y le garantizan que van a intervenir en lo que sucede. “Pero no activan el protocolo de acoso, ni toman medidas; por el contrario, las personas señaladas por la afectada son conocedoras de la denuncia e intensifican la presión sobre la trabajadora”.