El BNG lamenta el trato desigual del gobierno local con las fiestas y eventos parroquiales de verano

El BNG de Gondomar lamenta el trato desigual por parte del gobierno local con las fiestas y eventos parroquiales de verano. Para la organización nacionalista es un gran desacierto dejar varias celebraciones parroquiales fuera de la “Programación Verano 2025” publicada en las redes sociales del Concello.

La portavoz municipal del BNG, Manuela Rodríguez, señala que teniendo en cuenta la demora de la publicación de esta programación de Gondomar, “llama la atención la asimetría con la que son tratadas las parroquias en este ayuntamiento”. El alcalde y su equipo vuelven a dejar de lado el trabajo cultural de las entidades vecinales y de las comisiones de fiestas.

Indican que, aunque después de las críticas de años anteriores por ignorarlas, ahora incluyan en la publicidad de la agenda municipal celebraciones que corren por cuenta de los vecinos como las fiestas “patronales”, no lo hacen con todas las parroquias. “¿Tan difícil sería que la responsable de Cultura contactara con las parroquias para conocer y comprobar el encaje de las fechas de estos eventos?”, se pregunta Rodríguez Pumar.

Así, por ejemplo, “no recogen ni la fiesta gastronómica de este domingo en Chaín ni la semana cultural de Mañufe que comienza hoy mismo. Tampoco figuran las fiestas del mes de julio en Vincios, ni las de Borreiros, Chaín, Donas o Peitieiros, en septiembre”, explica Rodríguez Pumar.

Entre las fechas olvidadas también se encuentra el Festival Folclórico Internacional de Peitieiros, un evento de prestigio y de larga trayectoria -este año llega a su trigésimo primera (31ª) edición-, y que siempre se celebra el penúltimo sábado de agosto. “El Concello no solo no lo tiene en cuenta, sino que incluso lo contraprograma con una actividad en el centro de la villa al mismo tiempo”, lamenta.

La discriminación también es económica

Pero, para el Bloque, el trato más claramente discriminatorio es que el Concello pague las fiestas de San Benito de la Villa de Gondomar, “es decir, que las pagamos todos”, mientras que las de las restantes parroquias tengan que depender del trabajo voluntario y de la recaudación conseguida por las comisiones de fiestas.

La portavoz del BNG trasladará varias preguntas al alcalde en el pleno que se va a celebrar el próximo miércoles. Por un lado, cuánto cuestan esas fiestas, porque “sabemos que se van a pagar desde las arcas públicas, pero desconocemos el importe”; y por otro cuánto aporta el Concello a las fiestas y eventos de cada una de las demás parroquias. “Los vecinos tienen derecho a saber si también en este caso, al igual que ocurre con otras inversiones, el centro de la villa sale ganando”, indica Rodríguez.

La concejala considera que “el trato desigual desprecia el esfuerzo de las personas que desde los colectivos parroquiales trabajan a destajo y voluntariamente para ofrecerle a sus vecinos y vecinas actividades culturales todo el año”.