Las calles del casco histórico de Redondela soportan más de 2.500 vehículos al día

El Concello de Redondela trabaja en la reordenación del tráfico en el casco histórico de la villa. La restricción del tráfico en esta zona busca “mejorar la calidad de vida y la seguridad de los vecinos y vecinas, fomentar la sostenibilidad y preservar el patrimonio histórico”. De hecho, las restricciones de tráfico comenzaron ya en 2012, pero hasta ahora el sistema presentaba muchos defectos. Los incumplimientos de las limitaciones en el caso histórico son muy frecuentes, lo que supone un grave perjuicio para el patrimonio y una inseguridad para los peatones. Limitar el tráfico de manera eficiente permitirá reducir la contaminación y el ruido.

Para hacer del casco histórico una zona más accesible y segura se instalaron cámaras de control del tráfico, a las que tienen acceso los cuerpos y fuerzas de seguridad. Para una gestión más eficiente de la circulación las cámaras están situadas en los puntos del casco viejo que recomendó el estudio de la Policía Local: Plaza de la Constitución, calle Prata, calle Pai Crespo y Campo das Redes. Los dispositivos identifican las matrículas de los vehículos para verificar que solo circulan los que están autorizados. En los primeros veinte días de funcionamiento registraron casi 51.000 vehículos (50.979), lo que hace una media de 2.500 coches al día. Desde el Concello de Redondela advierten que “este elevado volumen de tráfico resulta incompatible con la conservación del patrimonio y la seguridad de los vecinos y de los peatones”.

Entre todos los vehículos que circularon por esta zona restringida en el plazo de veinte días se detectaron 9.247 matrículas diferentes. La cifra es muy superior al volumen de residentes estimado en el casco histórico.

En un principio las cámaras están funcionando en pruebas. Previamente a su entrada oficial en funcionamiento, se informará a la ciudadanía. Con estas medidas se evitará que muchos conductores utilicen la Plaza de la Constitución como un “atajo” por el corazón de la villa. De este modo se reducirá el tráfico no solo en el casco viejo, sino también en la calle Baixada da Estación y Alfonso XII. El acceso está permitido para los residentes y propietarios de inmuebles en el casco histórico. Del mismo modo pueden circular los vehículos de servicios públicos y emergencias, así como las operaciones de carga y descarga. Desde el Concello señalan que este nuevo sistema evitará que las personas no residentes circulen por el casco histórico, lo que reducirá de una manera muy significativa el tráfico. Las cámaras servirán para prevenir el estacionamiento indebido y ayudarán a que las calles sean más seguras. Los dispositivos tendrán también un efecto disuasorio ante actos incívicos que ocasionan molestias a los residentes. En el caso de áreas delicadas, las cámaras ayudarán a protegerlas y, en el caso de registrarse algún problema, la ayuda llegará antes ya que están conectadas a la policía.