El grupo municipal del PP de Tui viene de denunciar la “negligente gestión” del alcalde, Enrique Cabaleiro, y del gobierno socialista en el proyecto de reforma de las piscinas municipales, que actualmente está en marcha y que van a permanecer clausuradas durante todo el verano con los consiguientes perjuicios para los vecinos.
Los populares revelaron que año 2022 Tui tenía asignados 322.828,05 euros al amparo del Plan Concellos de la Diputación de Pontevedra para ejecutar esta actuación, lo que suponía que no tendría ningún coste para las arcas municipales y además las obras estaban programadas para después de verano, y dado su plazo de unos ocho meses, podría reabrir antes de julio de 2023.
Hoy, tres años después, el Concello ejecuta la misma obra con un presupuesto de 349.989 euros, de los que están subvencionados con una aportación insuficiente del Gobierno de España de sólo 188.598, siendo el resto asumido con fondos propios mediante un crédito extraordinario, y con unos plazos de ejecución muy apretados que obligan a cerrar las piscinas durante el verano.
“Es una muestra clamorosa de mala gestión: perdemos una oportunidad única de hacer esta obra sin coste y sin impacto, y acabamos pagando más de 160.000 euros y cerrando las piscinas durante los únicos meses en los que se utilizan”, denuncia el portavoz del PP, Nico Montes.
Por todo ello, desde el PP tudense quieren que el regidor y el gobierno socialista den explicaciones por la renuncia del proyecto de hace tres años y, llegado el caso, que se depuren las responsabilidades políticas “porque si no había otra manera de hacerla, pues hasta se podría entender, pero dado que hubo una oportunidad clara no puede ser que, por un capricho, estemos todo el verano sin las piscinas”.
Desde el PP también recuerdan que el cierre de la instalación no sólo afecta a los usuarios habituales, sino que obliga a reorganizar por completo los campamentos de verano que contaban con la piscina como parte esencial de sus actividades. “Hablamos de cientos de niños y niñas que este año quedarán sin esta alternativa de ocio y convivencia. Todo por una decisión política desacertada que no tiene justificación posible”, añade Montes.

