Albeos celebra el 1100 aniversario del martirio de su joven santo: San Pelayo

Entre el 23 y el 26 de junio, en el Centro Cultural de Albeos -próximo a la iglesia parroquial-, la parroquia de San Juan Bautista y San Pelayo de Albeos organiza un amplio programa de actividades lúdicas, formativas y espirituales para celebrar el 1100 aniversario del martirio del joven san Pelayo, que, siendo natural de esta parroquia, sufrió el martirio con tan sólo 13 años, por defender su fe católica.

El lunes 23 de junio, se hará la presentación de los poemarios “En tus manos” y “Terriña”, escritos por monseñor Gilberto Gómez, obispo de Abancay (Perú) y natural de Albeos. Al día siguiente, 24 de junio, se representará la obra teatral escrita por Carmen Varela, “As desterradas”, que recrea el final del monasterio de Albeos y el destierro de la comunidad de monjas a Compostela. Ambos encuentros, darán comienzo a las 19:00 horas.

El miércoles 25 de junio, habrá dos conferencias histórico-artísticas sobre el monasterio de Albeos: la primera titulada “Monasterio del Divino Salvador: una joya medieval a conservar”, a las 18:00 horas, a cargo de profesora de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), Marta Cendón Fernández; la segunda, “En fuga e con preitos: a última abadesa de Albeos”, impartida por el profesor de la USC, Camilo Fernández Cortizo.

Finalmente, el 26 de junio, fiesta en honor a san Pelayo, los actos comenzarán a las 12:00 horas con la eucaristía solemne presidida por el obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín, en el templo parroquial de Albeos. Por la tarde, el centro cultural de Albeos acogerá, a las 19:00 horas, la ponencia del profesor Domingo Luis González Lopo, “Historia, devoción y culto de San Paio de Albeos” y, a continuación, a las 20:00 horas, se proyectará el documental “San Pelagio”, sobre la vida y martirio de este santo natural de la diócesis tudense.

San Pelayo nació alrededor del año 911-912 en Albeos (Crecente). Era sobrino del obispo de Tui, Hermoigio, que fue capturado por Abderramán III (primer califa de Córdoba, 922) tras la derrota del rey Ordoño II en la batalla de Valdejunquera. La libertad del obispo fue cambiada por algunos rehenes entre los que se encontraba su sobrino Pelayo, que contando con diez años estuvo en prisión tres años y unos meses hasta que finalmente fue martirizado al negarse a convertirse a la religión musulmana y por no ceder a las peticiones de Abderramán III, fijándose su martirio el 26 de junio del año 925.