El alcalde participó esta mañana en la inauguración de la nueva Praza do Balado donde se actuó en un ámbito de 720 m2 entre las calles Rosalía de Castro y Areal. Según detalló, se realizó una nueva ordenación del espacio ganando superficie para uso ciudadano y mejorando la accesibilidad. Se renovaron pavimentos, redes y luminarias y se instalaron rampas accesibles y nuevo mobiliario urbano con bancos de piedra y papeleras. Además, se aumentó el espacio ajardinado manteniendo el gran árbol que preside la plaza.
En el transcurso de los trabajos, recordó el regidor, aparecieron restos arqueológicos que retrasaron los plazos de obra y obligaron a modificar el contrato. Concretamente, emergieron restos de las antiguas salinas, una tumba romana, restos de la muralla medieval o cerámicas y hebillas de cinto romanas. Estos hallazgos fueron referenciados y conservados bajo tierra como corresponde, explicó Caballero.

