El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo exige al Gobierno municipal, liderado por Abel Caballero, un cambio radical en la gestión de la ciudad para poner fin a la política de centralización que, según denuncian, prioriza grandes proyectos en algunos ámbitos del casco urbano mientras abandona las necesidades de los barrios y parroquias. La formación nacionalista propone una descentralización efectiva mediante la creación de Consejos Vecinales de Barrios y Parroquias, que permitan a la ciudadanía participar directamente en la toma de decisiones y en la definición de inversiones a través de un modelo de presupuestos participativos.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, criticó duramente la visión “estrecha” del actual gobierno, que, según sus palabras, “insiste en reducir Vigo a su almendra central, como se evidencia en el nuevo Plan Xeral, dejando los barrios y parroquias relegados a una periferia desatendida”. Esta política, según el BNG, se traduce en una “perversa concentración” de recursos en proyectos monumentales, mientras muchas zonas de la ciudad carecen de servicios básicos como aceras o dotaciones esenciales. “Es indefendible que se anuncien proyectos millonarios para grandes inauguraciones mientras hay caminos sin urbanizar y amplias zonas sin los servicios más básicos”, añadió.
Hacer ciudad desde los barrios
Igrexas defiende que Vigo debe entenderse como “una vizosa confederación de barrios y parroquias”, donde toda la ciudadanía tenga los mismos derechos “viva donde viva”. Para eso, el frente nacionalista propone activar lo previsto en el Reglamento de Participación Ciudadana y crear Consejos Vecinales que actúen como espacios de participación directa para el tejido asociativo y los vecinos. Estos consejos tendrían la función de definir prioridades de inversión y garantizar que los recursos municipales lleguen a todas las zonas de la ciudad, finalizando con el “abandono histórico” de muchos barrios.
“Queremos que los barrios y parroquias decidan las actuaciones del Concello, poniendo fin a la política caprichosa del ‘aquí mando yo’ y a la sordera autoritaria de estos años”, declaró Igrexas. El portavoz insistió en que una mayor participación ciudadana es clave para movilizar los recursos de la ciudad de forma equitativa y evitar que ningún gobierno, por amplia que sea la mayoría absoluta que lo sostiene, “tenga el atrevimiento de darle la espalda a los vecinos”.
Presupuestos participativos
La propuesta del BNG incluye la implementación de un modelo de presupuestos participativos que dé voz al tejido asociativo y a los vecinos en la planificación de las inversiones municipales en los diferentes barrios y parroquias. Esta medida, según apuntó Igrexas, aseguraría que ninguna zona de Vigo quede sin atención durante años, como ocurre actualmente. “Si los barrios tienen voz y capacidad de decisión, sus necesidades serán atendidas”, subrayó Igrexas, quien criticó los “grandes anuncios y promesas incumplidas” del gobierno de Caballero.
El BNG apela a construir Vigo “desde abajo, a pie de calle”, donde los recursos se distribuyan de forma justa y donde la participación ciudadana sea el motor de una gestión municipal “al servicio de toda la ciudad”. En ese sentido, instan al Gobierno municipal a abandonar la lógica de las inauguraciones grandiosas y a priorizar las necesidades reales de la ciudadanía en todo el territorio vigués.

