El Bloque Nacionalista Galego (BNG) viene de oponerse este lunes en el Pleno a la aprobación definitiva del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) de Vigo. El frente nacionalista votó en solitario en contra del documento final cuestionando la tramitación “opaca y sin diálogo” de este nuevo Plan Xeral y rechazando el “modelo gris y fracasado” de ciudad que proyecta para las próximas décadas.
El portavoz municipal, Xabier P. Igrexas, consideró que Vigo perdió una oportunidad histórica de contar con un PXOM “de toda la ciudad y para toda la ciudad”, transcurridos 3.486 días desde la anulación judicial del anterior. “Abel Caballero decidió dilapidarla insistiendo en un Plan Xeral que fue elaborado en la oscuridad de los despachos al dictado de los poderosos intereses de los de siempre”, cuestionó.
Igrexas enumeró algunos ejemplos que, a juicio de las nacionalistas, convierten este PXOM en el “más opaco de la historia” de Vigo. Criticó así la aprobación inicial en un Pleno en agosto, la provisional en medio de las fiestas de Navidad y ahora la definitiva, este lunes, con un Pleno extraordinario que tuvo lugar a continuación de una sesión ordinaria. Calificó en ese sentido de “hito insólito” que el Plan Xeral resultara aprobado definitivamente solo con los votos del “rodillo absolutista” de Caballero en el Pleno vigués.
Modelo de ciudad fracasado
Para el Bloque este PXOM “no es el que Vigo necesita” por considerar que impone un modelo de ciudad “gris y fracasado que va a hipotecar dos décadas a la ciudad”. En su lugar, el frente nacionalista defendió la necesidad de avanzar hacia un Vigo con un futuro más sostenible, verde y habitable, dejando de “castigar” los barrios y parroquias. Unos objetivos que, aseguró Igrexas, son incompatibles con proyectos como la prolongación de la autovía A-52 o del vial PO-010 por sus elevadas afecciones sociales y ambientales en parroquias como Bembrive, Beade, Castrelos o Matamá.
Las críticas del BNG se centraron también en la falta de soluciones para unos de los principales problemas sociales en la ciudad como es el acceso a la vivienda. El portavoz nacionalista tachó de “estafa discursiva” los argumentos del Ejecutivo de Caballero presentando el PXOM como la solución. “Este Plan Xeral proyecta 45.000 nuevas viviendas, pero lo hace sin sostener esa proyección con rigor”, lamentó Igrexas, quien defendió la alternativa de movilizar las más de 22.000 viviendas vacías en la ciudad, según datos del último censo del INE, para incorporarlos en un parque público.
A ese respecto, acusó al Gobierno local de “jugar a la confusión” cuando se refiere a la vivienda protegida. “Lo que no explican es que la inmensa mayoría de esas viviendas van a depender del sector privado”, explicó, asegurando que esta decisión significará “seguir alimentando el apetito sin límite de la especulación concentrando los desarrollos urbanísticos en los ámbitos más lucrativos de la ciudad mientras se condena a las parroquias a una foto fija”.
Falta de participación
“Tanta vergüenza sienten de su propio Plan Xeral que fueron incapaces de defenderlo de manera abierta y directa con los vecinos, en los barrios y en las parroquias”, afeó Igrexas sobre la falta de participación. En la misma línea, reprochó que el Gobierno local hiciera desaparecer el Consejo Sectorial de Urbanismo como órgano consultivo, que el equipo redactor compareciera solo en 4 ocasiones en la Gerencia Municipal de Urbanismo, o la negativa a convocar el Consejo Social de la Ciudad de cara a la aprobación definitiva.
Una falta de participación que, subrayó el portavoz nacionalista, quedó evidenciada en el proceso de exposición pública. “Un tratamiento burocrático que acabó por ignorar el grueso de las más de 4.500 alegaciones vecinales e introduciendo de oficio cambios sustanciales en el planeamiento inicial sin permitir que los vecinos se pudieran pronunciar”, denunció a respecto de las modificaciones realizadas por el Gobierno local.
Entre ellas, desde el BNG señalaron dos ejemplos “clamorosos e indecentes” como la legalización “por la puerta de atrás” de los nuevos chalés VIP en Cabo Estai, pasando de un ámbito con doble protección ambiental a suelo urbano consolidado; y con la destrucción de 24.000 metros cuadrados de zona verde en la carballeira de A Barroca, en Navia, sobre la que se proyecta construir el Vigo Arena.
En el mismo sentido, el frente nacionalista rechazó también la previsión de ampliación de los polígonos industriales incluidos en el nuevo PXOM por considerarlos “innecesarios e insostenibles”, como en el caso de Balaídos, donde ni la principal factoría demandó más espacio. Por contra, Igrexas afirmó que el futuro no puede pasar por seguir aumentando el suelo industrial dentro de la ciudad sino por desarrollar la Plisan.
En lo relativo al apartado económico del nuevo Plan Xeral, desde el Bloque alertaron de defectos e inconsistencias, por carecer de una evaluación completa de los costes de ejecución, mantenimiento, conservación y reposición de las infraestructuras y equipamientos previstos.
El PP, cómplice del nuevo PXOM
Desde el BNG cuestionaron también la abstención del PP en la aprobación del nuevo PXOM, a pesar de las críticas populares al documento. “Aplicaron una evidente barra libre”, acusó Igrexas, sobre todos los informes favorables dependientes de la Xunta de Galicia. Para el portavoz nacionalista esto demuestra la “complicidad” y la “pinza urbanística” entre PP y PSOE, advirtiendo de que el nuevo Plan enfrenta sin embargo una “evidente inseguridad jurídica” por las inconsistencias durante la elaboración, como el hecho de ser aprobado sin contar con la actualización del inventario de bienes y derechos del Concello de Vigo.

