La Xunta emprenderá las acciones necesarias para la defensa de la propiedad del inmueble de los antiguos juzgados en la calle Lalín con el objetivo de ponerlo a disposición de los vecinos vigueses. Así lo confirmó este viernes el Conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes, Diego Calvo, en el marco de una visita a las nuevas instalaciones a las que se trasladarán el Registro Civil y la sala de bodas a finales de este mes. Hace falta recordar que el edificio de la calle Lalín fue transferido por el Estado al Gobierno gallego en propiedad y, junto con la parcela, consta como tal en el inventario de Bienes y Derechos de la Comunidad Autónoma.
La Xunta lamenta los obstáculos por parte del Concello de Vigo a la conversión del edificio de los antiguos juzgados en un centro de asociacionismo tal y como preveía hacer la Xunta, suspendiendo la licencia para las obras que había concedido meses antes. “Esta situación nos obligó a resolver el contrato, dado que las obras tenían comprometidos fondos europeos y propios que no podían permanecer inmovilizados”, apuntó Diego Calvo, quien también reafirmó el compromiso de la Xunta para seguir invirtiendo en Vigo.
Las actuaciones previstas suponían una inversión de 20 millones de euros para darle cabida a más de un centenar de asociaciones, por lo que, los vecinos y vecinas de Vigo son los realmente afectados por el bloqueo de esta iniciativa. Además, el Concello de Vigo finalmente desestimó las alegaciones y, según indicó el Conselleiro, inició un proceso para cambiar la titularidad de la parcela en el Catastro, pero este resolvió no alterar la inscripción a favor de la Xunta.
Traslado del Registro Civil y de la sala de bodas
El Conselleiro hizo estas declaraciones con motivo de la visita a las que serán desde finales de este mes las nuevas sedes del Registro Civil en Vigo y de la sala de bodas, situadas hasta ahora en el edificio de la calle Lalín, y en la que estuvo acompañado por el director xeral de Justicia, José Tronchoni, y la delegada territorial de la Xunta en Vigo, Ana Ortiz.
Según informó Diego Calvo, la Xunta invirtió casi 240.000 euros en la transformación y reorganización de los espacios del Registro Civil en la calle San Sebastián y en la habilitación del local de la sala de bodas, situado en un anexo en la calle Abeleira Menéndez. Concretamente, en el Registro Civil se redistribuyeron espacios de las plantas baja y primera, y se renovaron los sistemas de climatización, ventilación e iluminación. A mayores, en el sótano se habilitaron dependencias para despachos y se instaló mobiliario para 17 puestos de funcionarios, además de colocar estantes rodantes para documentación.

