“Hay un grave problema en los embalses gallegos y en muchos embalses de España de eutrofización por cianobacterias, a causa de las cargas de nutrientes”, asegura Isabel Pardo Gamundi, catedrática y directora del Departamento de Ecología y Biología Animal de la UVigo. Pardo dirigirá un proyecto en el que, junto a otros investigadores de la institución académica viguesa, se evaluarán y modelarán las cargas de nutrientes a los ríos que se derivan de la actividad agrícola-forestal y de vertidos orgánicos, además de estudiarse la respuesta a estas cargas en los embalses de Portodemouros, Caldas de Reis y Forcadas. Con la finalidad de reducir la carga de nutrientes, se pondrá además a punto una metodología, que, una vez automatizada, se pueda hacer extensiva a todo el territorio gallego de una manera efectiva.
La firma de un convenio entre el rector de la UVigo, Manuel Reigosa, y la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, esta mañana, hará posible la puesta en marcha de este proyecto que cuenta de un presupuesto superior a los 400.000 euros y sobre el que el rector manifestó su satisfacción porque permitirá “que las cosas que surgen de los laboratorios y de los grupos de investigación tengan una utilidad práctica para la ciudadanía” a través de un plan piloto que permitirá mejorar la situación del embalses gallegos.
Por su parte, la conselleira de Medio Ambiente destacó que este proyecto “supondrá ahondar con una metodología concreta a lo largo de 2025 y parte de 2026 y a partir de ahí, y de los estudios que salgan, dar soluciones con distintos métodos. Las aguas son testigo de todas las actividades que hay alrededor de los embalses, que actúan de filtros, porque reciben las aguas de nuestros ríos”. Vázquez, que confirmó la presencia de cianobacterias en los embalses del entorno de Vigo, reiteró que la administración debe dar unos pasos que hace falta que emanen del conocimiento, “tenemos que ir dando soluciones, a parte de los controles que están perfectamente legislados, luego hay que seguir ahondando y dar soluciones para lo cual se crea un grupo de trabajo entre la UVigo y Augas de Galicia para detectar el problema, ahondar en él, tener nuevas metodologías e implementar otros métodos que redunden en el beneficio de las aguas”. Sobre una posible ampliación del embalse de Eiras, la conselleira aseguró que lo que debe hacer la administración “es acertar”, para lo cual se está trabajando en relación con cambio climático, tanto en las islas de calor en los refugios climáticos, como para amortiguar los efectos de una crecida. “Si algo tenemos que garantizar es el abastecimiento de la ciudadanía de la mano de las administraciones locales”, aseguró Vázquez.
Asegurar el cumplimiento de la Directiva Marco del Agua
El Proyecto para el estudio y desarrollo de una metodología para la modelización del efecto en la calidad del agua de las distintas presiones existentes en las cuencas de los embalses de Portodemouros, Caldas de Reis y Forcadas, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, será realizado por investigadoras e investigadores del Departamento de Ecología y Biología Animal de la UVigo, que dirige la catedrática Isabel Pardo Gamundi, que destaca la importancia de obtener información que permitirá “identificar el riesgo de no cumplir los objetivos ambientales de la Directiva Marco del Agua, así como testamentar y proponer acciones de restauración con tecnologías innovadoras y otras basadas en la naturaleza, para la reducción del efecto nocivo de los nutrientes”. El conocimiento obtenido en los tres estudios piloto que se realizarán en los embalses de Caldas, Portodemouros y Forcadas, permitirá desarrollar una estrategia para reducir la entrada de nutrientes en los embalses de la Demarcación Hidrográfica de Galicia Costa y establecer directrices para abordar esta problemática.
“Hace falta conocer bajo qué condiciones el paisaje a nivel de cuenca, estado de riberas y condiciones específicas del lecho fluvial hay riesgo ambiental o no, ya que los ríos tienen una capacidad natural de autodepuración y hay que poder identificar cuándo esta se excede y se generan impactos sobre el estado ecológico”, detalla la directora del departamento, que también explica que es preciso modelar la dinámica de aportaciones de nutrientes por vertidos orgánicos puntuales e identificar aquellos que precisan de acciones correctoras debido a su magnitud y/o frecuencia sobre los ecosistemas acuáticos.
Trabajos anteriores en la cuenca del Verdugo-Oitavén
Entre los años 2022 y 2023 Isabel Pardo dirigió el análisis piloto del efecto de la presión agroforestal sobre el ecosistema ribera-río en la cuenca del Verdugo-Oitavén y cuencas de las rías de Vigo y Baiona. Asimismo, también se iniciaron trabajos similares en la cuenca alta del río Umia que alimenta el embalse de Caldas durante el pasado verano, trabajo que se continuará en el propio embalse con el convenio firmado hoy. Junto a Isabel Pardo también participarán en el estudio que ahora se pone en marcha los investigadores Jesús Torres Palenzuela, del Departamento de Física Aplicada y Cristina Delgado Núñez del Departamento de Ecología y Biología Animal.

