Las tres son mujeres y las tres son referentes en la economía gallega y también nacional. Carmen Chamorro, presidenta de la Asociación de Cerqueros de Galicia; Isoliña Raña, responsable de la Asociación de Empresarias Rurales, y Maricarmen López, directiva de Ejecutivas de Galicia, compartieron este jueves palestra en un acto celebrado en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales con motivo del Día de la Mujer 2025, una celebración que, en esta ocasión, puso el acento en la importancia de las mujeres en el sector primario.
Coorganizado por el Colegio de Economistas de Pontevedra, la mesa redonda surgió “de la preocupación de nuestra facultad por la falta de visualización del papel de las mujeres en el ámbito laboral y profesional”, explicó la decana de la facultad, Dolores Garza, quien destacó la importancia de trasladar al alumnado el papel de liderazgo que pueden alcanzar las mujeres en el ámbito profesional.
En esta línea, Garza explicó que en años anteriores las actividades relacionadas con el 8M se centraron en difundir el papel de mujeres que rompieron el techo de cristal en nuestro entorno económico. “Este año queríamos hacer algo diferente y centrarnos en actividades de gran relevancia, no solamente económica, sino especialmente social en Galicia. Por eso contactamos con representantes de los ámbitos rural y marino que tuvieran un perfil de liderazgo en su sector”, destacó la decana en la presentación de las ponentes. “Todas ellas destacan por su fuerza, liderazgo y por la promoción de la igualdad de la mujer y apoyo a otras emprendedoras en sus respectivos sectores”.
Chamorro, al frente de la principal organización cerquera de Galicia
La primera en intervenir fue Carmen Chamorro, quien desde 2021 ejerce como presidenta de la principal organización cerquera de la comunidad gallega, Acerga, en la que están representados 81 de los alrededor de 145 barcos que utilizan el cerco como arte de pesca. Armadora del buque Cha Veiga, con sede en Panxón, desde pequeña siempre tuvo claro que iba a vivir “por y para el mar”, pero el camino no fue fácil. “Este no deja de ser un sector machista y fueron muchas las veces en las que sentí que las mujeres tenemos que esforzarnos el doble para colocar nuestro mensaje”, explicó a los asistentes.
Desde su punto de vista las cosas fueron cambiando poco a poco, pero no todo el necesario. “Somos más visibles, pero si cogemos una imagen de hace 20 años, la gente que hablaba por nosotros sigue siendo la misma, casi todos hombres”, destacó. En esta línea, recalcó que “las mujeres ya peleamos mucho y ya es el momento de que la otra parte empiece a ver las cosas de otra manera. Nosotros ya nos hacemos ver, pero eso no es suficiente”.
Raña, líder nacional de las empresarias rurales
Por su parte, Isolina Raña, no solo dirige una explotación de gran tamaño, sino que es la principal cabeza visible de la Asociación de Empresarias Rurales, ASER, colectivo de empresarias que representan a ganaderías de tamaño grande y medio, así como a compañías de la gran industria, pymes agrarias, comercio, formación y otras actividades vinculadas a este sector. Ejerció durante años como miembro del consejo rector de Feiraco, hasta su integración en Clun (Cooperativas Lácteas Unidas) y cuenta con una larga trayectoria como asesora a colectivos de profesionales de la agricultura y la ganadería en Latinoamérica.
“Siendo gallega y productora de leche a mí me gustaría transmitiros que la fortaleza del sector lácteo gallego es muy fuerte, está muy avanzado y producimos más del 40% de la leche que se produce en España”, por lo que, “el futuro del rural en este sentido es muy esperanzador”. En referencia al papel de la mujer, el mensaje fue claro, “la vida pivota alrededor de nosotros, en el rural o fuera de él, si queremos que la gente emprenda y se quede a vivir es fundamental que las mujeres sean pioneras en este emprendimiento”.
Nuevas iniciativas de Ejecutivas de Galicia
Ejerció como moderadora de la mesa Maricarmen López, representante de Ejecutivas de Galicia, quien hizo hincapié en el compromiso de esta asociación con la visibilidad y el liderazgo femenino en la economía, también la del sector primario, al que ella estuvo muy vinculada desde su nacimiento. “Yo nací en una ganadería pequeña, mi padre era el socio 62 de la cooperativa Melisanto, ahora integrada en Clun, él iba a trabajar con el tractor y mi madre se encargaba de la ganadería, de cuidar al abuelo, a tres niños… por lo que ese fue también mi origen”.
Después de 25 años trabajando en Telefónica, en Madrid, la empresa le dio la posibilidad de regresar a Galicia para pilotar el lanzamiento del programa de apoyo al emprendimiento Galicia Open Future, puesto en marcha en colaboración con la Xunta. Hoy, desvinculada ya del trabajo activo en Teléfonica, transmite toda su experiencia a las nuevas generaciones a través de diferentes proyectos, entre ellas la nueva iniciativa “ejecutivas junior” que se presentará en próximas fechas y que será de gran ayuda para las jóvenes que están a punto de iniciar su trayectoria profesional.

