La Diputación de Pontevedra trabaja en la captación de fondos europeos para invertir diez millones de euros en la puesta en marcha de un plan de actuación integrado basado en el modelo urbano de la “ciudad de los 15 minutos” (fórmula que propone que las necesidades y servicios de la ciudadanía estén a una distancia caminando o en bicicleta menor de 15 minutos) en Baiona, Gondomar y Nigrán. El organismo provincial acaba de presentar a los fondos europeos este transformador proyecto para convertir al Val Miñor en un territorio sostenible, resiliente y de proximidad a través de actuaciones para impulsar la movilidad activa y sostenible, integrar dinámicas ecológicas en la trama urbana, fomentar el patrimonio cultural y natural y consolidar áreas de actividad y polos de servicio.
El Plan de Actuación Integrado de Entidades Locales “La ciudad de los 15 minutos”, ya aprobado por la Diputación y por los ayuntamientos de Baiona, Gondomar y Nigrán, tendrá vigencia hasta el 2029 y permitirá incrementar la calidad del espacio público, mejorar la oferta del transporte colectivo descarbonizado en el Val Miñor e incrementar la seguridad vial y la calidad urbana del entorno. También regenerar y proteger infraestructuras verdes y azules, impulsar el turismo sostenible y desestacionalizado, fomentar el autoconsumo y autoabastecimiento energético, incrementar las redes ciclistas y peatonales amables y favorecer la conectividad a lo largo del eje marítimo y fluvial, tomando como punto neurálgico del territorio el núcleo de A Ramallosa. Además, va a contribuir al avance hacia una planificación ordenada y sostenible de las áreas urbanas del Val Miñor.
De este modo, y para lograr este pionero modelo urbano, se pretende apostar por un entorno urbano de proximidad mejorando la conectividad, crear un espacio litoral resiliente e integrado, mejorar y ampliar la red sociocultural, incrementar el acceso a servicios y equipamientos básicos e impulsar una red de equipamientos sostenibles y eficientes. Entre las actuaciones que contempla se incluyen la creación de nuevas sendas ciclopeatones y carriles de bicicleta, el impulso de una línea de transporte público, actuaciones de recuperación del espacio público y mejora de la calidad urbana e iniciativas de regeneración medioambiental y de eficiencia energética en instalaciones municipales.

