La Xunta subvenciona con más de 420.000 € el sector vinícola del Baixo Miño

El delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, Agustín Reguera, visitó esta mañana las Bodegas Altos de Torona, en el ayuntamiento de Tomiño, con motivo de las ayudas de la Xunta para la reestructuración y reconversión de viñedo en Galicia.

Esta bodega con sede en O Rosal, pero afincada en el ayuntamiento de Tomiño, recibió una aportación de más de 210.000 euros que permitirán mejorar sus técnicas de gestión de los viñedos así como su productividad y competitividad.

Cabe destacar que estas ayudas cuentan con un presupuesto total de 3,1 millones de euros que permitirán actuar en cerca de 240 hectáreas de viñedo y beneficiarán a 172 personas viticultoras, de las cuales 76 corresponden a solicitantes de la provincia de Pontevedra.

En el caso de la comarca del Baixo Miño, las ayudas superan los 420.000 euros. De esta forma la consellería de Medio Rural busca fortalecer la apuesta por un sector estratégico en Galicia y que cada año conquista logros importantísimos que revierten a favor de toda la ciudadanía.

En este sentido, el delegado territorial destacó el gran impacto del sector vinícola en la provincia de Pontevedra, “un sector que genera millares de puestos de trabajo y que disfruta de una reputación más que merecida, por el excelente trabajo que se está llevando a cabo desde hace muchos años y por la calidad incomparable de sus productos”.

Acción estratégica

Esta medida es estratégica para nuestra comunidad, con la principal finalidad de incrementar la competitividad de las explotaciones vitícolas. Lo hace mediante los reajustes estructurales necesarios del viñedo gallego para que se disminuyan los costes de producción de las explotaciones, en las que hay un gran predominio del minifundio. También con las mejoras técnicas de la gestión de los viñedos gallegos que contribuyan a redimensionar las explotaciones y con los reajustes varietales necesarios para favorecer la orientación al mercado.

De este modo, se adaptan las producciones a la demanda al tiempo que se preservan las viníferas autóctonas gallegas de menores rendimientos y elevada calidad diferenciada, aprovechando así la gran ventaja competitiva que supone su diferenciación en un mercado cada vez más globalizado.

En este sentido, con estas ayudas se busca perfeccionar el cultivo de la vid en Galicia para reducir costes y orientarse mejor a los diferentes mercados, potenciando el grado de profesionalización con los consiguientes beneficios económicos para este tipo de explotaciones, al tiempo que se promueve el relevo generacional.