El grupo provincial del BNG viene de presentar una moción para que la Diputación de Pontevedra rechace de manera oficial los parques de eólica marina Roleira y Pinzón, ambos en la costa sudoeste de la provincia, por sus graves afectaciones ambientales, sociales y económicas. El Bloque considera que los proyectos son “insólitos” y “llamativos” porque no tienen en cuenta ningún condicionante o característica propia de la costa ni de las aguas en su ámbito de actuación, además de entrar en conflicto con varios núcleos de población en su tramo terrestre.
La moción del BNG pretende obligar al gobierno del PP a manifestarse en el Pleno de este viernes sobre los parques marinos ante el silencio de la institución liderada por Luís López. La diputada nacionalista Manuela Rodríguez había presentado hace semanas una pregunta sobre si el gobierno provincial, como entidad afectada, había hecho alguna consideración sobre los proyectos dentro del plazo de consultas previas abierto por el Ministerio de Transición Ecológica. Hasta el momento no hubo respuesta.
Para el BNG es “fundamental y urgente” que el Pleno provincial se manifieste contra la instalación de los proyectos, que a su entender tendrían consecuencias muy negativas para los ayuntamientos del sur de la provincia. El Bloque subraya que los parques no consideran “ni la estrecha plataforma continental gallega, ni las actividades pesqueras, marisqueras y acuícolas que se desarrollan en ellas, ni los ecosistemas existentes en las mismas, ni los posibles impactos ambientales, sociales y económicos que pueden derivar de esas instalaciones”.
Apunta el grupo provincial del Bloque que el parque marino de Roleira supondría la instalación de 33 aerogeneradores (594 MW) a menos de 29 kilómetros de la costa de A Guarda, con una línea de evacuación por el fondo marino de 30,11 kilómetros y otra de 30,35 kilómetros por tierra, hasta la subestación eléctrica de Atios en O Porriño.
El trazado del cable submarino, explica el BNG en la moción, partiría de Oia y recorrería la práctica totalidad del frente costero desde Baiona hasta A Guarda, atravesando zonas de esfuerzo pesquero de las artes de arrastre en pareja, arrastre puerta, cerco y trasmallo.
En su trazado terrestre, tanto aéreo como soterrado, afectaría a los ayuntamientos de Oia, Gondomar, Baiona y Tui, hasta llegar a la subestación eléctrica de Atios en O Porriño, traspasando los cursos de los ríos Miñor y Louro. El proyecto reconoce además que afecta a Hábitats de Interés Comunitario (HIC), así como a núcleos de población y zonas de ganadería tradicional.
El parque eólico marino Pinzón supondría la instalación de 36 aerogeneradores (540 MW) con una línea de evacuación por el fondo marino de 25,15 kilómetros y otra línea de 45 kilómetros por tierra, hasta la futura instalación de hidrógeno verde de la Plisan. Afectaría directamente a los ayuntamientos de A Guarda, Oia, O Rosal, Tomiño y Tui en el Baixo Miño; As Neves, O Porriño, Salceda de Caselas y Salvaterra de Miño en el Condado-Paradanta; y Baiona y Gondomar en el Val Miñor.
Además de las posibles afectaciones paisajísticas, patrimoniales y ambientales y a caladeros y recursos pesqueros, que según el BNG el proyecto no determina, los parques afectarían directamente a la Red Natura y espacios protegidos como el Monte Aloia o las Gándaras de Budiño. También afectarían a comunidades de aguas y comunidades de montes, “llamando la atención que, siendo estas últimas propietarias de gran parte del territorio afectado, no fueran consultadas como entidades interesadas”.
En lo que respecta a las líneas de evacuación submarina y terrestre, los documentos del expediente admiten que, “de manera explícita o implícita, el parque supone afectaciones medioambientales y socioeconómicas para la actividad pesquera y de tráfico marítimo, y que entra también en conflicto con áreas poblacionales en su tramo terrestre”.
Subraya el BNG que existe una gran preocupación “e incluso alarma” entre la ciudadanía ya que los proyectos están siendo presentados de manera “masiva” sin que “ni a las propias empresas ni a las administraciones públicas parezca importarles que la planificación de los espacios marinos esté ni siquiera aprobada”. Hay, según el Bloque provincial, una “competición” de empresas “por la obtención de un recurso, el viento, que reporta grandes beneficios a sus promotores” que, además, “tienen la posibilidad de emplear fondos públicos”.

