La práctica totalidad del cuadro de personal de GRI Renewable Industries en Ponteareas se encuentra en ERTE desde el pasado 1 de enero. Se trata del tercero que la compañía aplica desde que en diciembre de 2023 subrogara al personal de la antigua Ganomagoga. La medida, que se prolongará hasta el próximo 27 de abril, afecta a todo el departamento de fabricación (45 personas), permaneciendo en la empresa 5 operarios de mantenimiento y 1 técnico.
Desde la representación sindical -tres delegados de personal de la CIG- denuncian la negativa de la dirección a negociar las condiciones de un ERTE que supondrá 61 días de afectación para cada persona trabajadora, “ya que lo que hacen es imponer lo que llega de GRI Towers de O Carballiño”.
Lo que está sucediendo en la empresa desde el cambio de propiedad ha sumido al cuadro de personal en un estado de frustración. “Nos sentimos engañados/as, pues se nos habló de un proyecto ilusionante; pero la situación es peor que la que teníamos en Ganomagoga, que hasta dar en quiebra garantizó trabajo año tras año durante su medio siglo de vida”.
Pero GRI, nada más firmar la adquisición de Ganomagoga, comenzó con la aplicación de un ERTE por causa de fuerza mayor, al que seguiría de manera concatenado un ERTE ETOP antes de comenzar con la actividad productiva. “Ahora, solo ocho meses después de iniciar la construcción de torres eólicas en las naves de Areas, nos vuelve a mandar para casa”, lamentan. Y eso que hasta el pasado mes de abril no se incorporó la última persona trabajadora del ERTE anterior.
“GRI, que en estos meses se caracterizó por su trato despreciativo y sus actitudes con pretensiones intimidatorias hacia la representación sindical, se aprovecha de una legislación que permite el lucro empresarial a costa de la clase trabajadora”, denuncian. Hasta el punto de que los delegados de personal no recibieron ninguna de la documentación solicitada a la que tienen derecho.

