El Partido Popular de Galicia pregunta al Gobierno central sobre sus intenciones de sustituir los trenes del Eje Atlántico por otros de menor número de plazas y con una velocidad más limitada y demanda que, en su lugar, mejore las condiciones de prestación de los servicios en esta línea ferroviaria.
A través de una pregunta parlamentaria que los diputados del partido en el Congreso vienen de registrar y de la que desean obtener respuesta por escrito, los populares gallegos se hacen eco así de las consecuencias que tendría un acuerdo entre Renfe y la Generalitat de Cataluña y que se traduciría en el futuro traslado a Cataluña de seis trenes que actualmente operan en el Eje Atlántico y su sustitución por “un número indeterminado de trenes más antiguos y de menor capacidad”.
En el escrito se explica que el modelo de trenes que serían trasladados cuenta con 282 plazas, frente a las 256 y las 185 de los convoyes con los que el Gobierno pretende cubrirlos. Una reducción significativa de la capacidad total a la que se une el hecho de que la velocidad máxima de estos nuevos trenes también será inferior, ya que en lugar de los 250 km/h que llegan a alcanzar los actuales, los nuevos estarán limitados a 200 km/h.
“Nada tenemos que objetar a que se mejore el material móvil que opera en toda España y por supuesto en Cataluña, pero desde luego nos parece inaceptable que para eso se vea perjudicada una de las líneas ferroviarias con mayor demanda como es la del Eje Atlántico”, argumenta el diputado gallego y vicepresidente segundo de la Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible del Congreso, Celso Delgado.
En este sentido recuerdan que los servicios de media distancia A Coruña-Santiago-Vigo están entre los cinco más importantes de España en términos de viajeros y plazas ofertadas y que “lo que necesita este corredor ferroviario son más plazas, más frecuencias, mejor puntualidad y menos incidencias, no peores condiciones del material móvil”.
Así, los populares piden información sobre “la verdadera situación y los planes de futuro” del Gobierno central, al tiempo que recuerdan que la Xunta lleva meses demandando un interlocutor con Renfe para tratar los asuntos ferroviarios que afectan a la Comunidad, sin pronunciamiento por el momento desde la otra parte.

