La Diputación de Pontevedra celebró este miércoles, 15 de enero, en el nuevo espacio sociocultural de la calle José Cela de Tui, la última de los conferencias del ciclo Unha vida olímpica, en la que Teresa Portela, una de las deportistas de más renombre internacional de la provincia, compartió con un auditorio lleno de público los valores deportivos más importantes de su carrera. La actividad, que fue presentada por el diputado Roberto Carrero, puso así el broche de oro a esta alianza establecida entre la institución provincial y la olímpica pontevedresa para llevar el nombre de las Rías Baixas por todo el mundo.
Roberto Carrero destacó la importancia de la piragüista, “una mujer que lleva una vida olímpica, pero no solo por su trayectoria deportiva, sino porque nos transmite a todos los valores del deporte y del olimpismo: el espíritu de superación, el trabajo diario y la resiliencia”. Una carrera deportiva, la de Teresa Portela, en la que destaca su plata olímpica en Tokio, pero también las 17 en campeonatos mundiales y las otras 17 en europeos: “Es, sin duda, la mejor embajadora que podían tener Aldán, Cangas, las Rías Baixas y el conjunto de la provincia de Pontevedra”. Además, el diputado provincial recordó que esta alianza entre la deportista y la Diputación surgió “porque queremos llevar el nombre de nuestra tierra por todo el mundo a través de ella, porque representa a la perfección nuestra identidad, nuestros valores y nuestra capacidad de enfrentarnos a todo lo que se nos ponga por delante”.
Unha vida olímpica llegó hoy a su fin en Tui, después de celebrarse en la villa natal de Portela, Cangas do Morrazo, así como en Vigo y Pontevedra. En las conferencias, la olímpica ahondó en la importancia e incidencia de los valores deportivos en la sociedad, además de dar a conocer su trayectoria deportiva y de explicar cómo esos valores deportivos y la huella de la provincia de Pontevedra influyeron en su éxito.
Al acto de hoy asistió alumnado del CEIP de Pazos de Reis, el CEIP Plurilingüe nº1, el CPR Santa María y el CPR Seminario Menor Diocesano San Pelayo, así como integrantes del Club de Kayak Tudense. En total, cerca de 200 personas.




