Las personas trabajadoras de las residencias de la tercera edad privadas continuaron hoy con la campaña de movilizaciones convocada por la CIG-Servizos en las siete comarcas para reclamar un convenio colectivo que dignifique las condiciones laborales tras la propuesta insuficiente aportada por la patronal. En esta ocasión la protesta tuvo lugar delante del centro de DomusVi en la calle Fátima, mientras que el próximo miércoles 18 se trasladará a Ourense.
Personal del sector acordó en las asambleas promovidas por la central sindical llevar a cabo estas concentraciones para denunciar la importante pérdida de poder adquisitivo (del 7,8%) desde la firma del anterior convenio (2020-2023) por parte de CCOO y UGT.
A lo que hay que sumarle el hecho de que la subida del SMI aplicada por el Gobierno central en este período fue del 24,4%, lo que provocó que las categorías más bajas del convenio no lleguen al SMI y gran parte de ellas estén solo 10 euros por encima en 2024. “Los salarios se están empobreciendo de una manera brutal, mientras los beneficios de las siete principales empresas del sector ascendieron a 1664 millones de euros anuales”, detallan desde la CIG-Servizos.
Pues en este contexto la patronal hizo una propuesta de convenio que las personas trabajadoras consideran insuficiente, ya que lejos de frenar el empobrecimiento de los sueldos ahonda más en él. “Empeora las condiciones económicas del personal de cara al futuro y tampoco establece avances suficientes en las condiciones sociales”.
En la central sindical censuran que esto está sucediendo con el “silencio cómplice” de la Xunta, “a la que se le llena la boca hablando del modelo de cuidados y residencias mientras perpetúa un sistema de explotación de las personas trabajadoras bajo el yugo de trasnacionales y fondos de inversión que solo miran su beneficio económico y a los que nada les importa ni las personas trabajadoras ni las usuarias”.
En consecuencia, las asambleas de trabajadoras/es expresaron “su no rotundo” a la propuesta del empresariado y la voluntad de decirle “alto y claro” que “no estamos dispuestas/os a seguir recogiendo migajas y viviendo en la miseria” porque “queremos unas condiciones de trabajo dignas acordes a un trabajo que es esencial para la sociedad”.
Y optaron por iniciar movilizaciones, que hasta ahora se habían desarrollado en Pontevedra, Lugo, Ferrol, Santiago y A Coruña. Mientras que hoy se trasladaron a Vigo al grito de “Non somos escravas, somos traballadoras” y “Con esta patronal o convenio vai moi mal”, y el miércoles 18 lo harán en Ourense, a las puertas de la residencia de DomusVi en Barbadás a las 11:45 horas.
Paralelamente, la CIG-Servizos está desarrollando también trabajo institucional para lograr una mejora de las condiciones laborales del personal de un sector en el que las principales empresas cuentan con importantes contratos con las administraciones públicas. Mañana mismo delegadas/as de la central sindical en las residencias privadas y responsables de la CIG-Servizos mantendrán una reunión con el grupo parlamentario del BNG en Santiago para abordar la elaboración de una pregunta dirigida a la Xunta “porque el Gobierno gallego tiene mucho que decir en este conflicto”.

