La Concejalía de Vías de Obras del Concello de Ponteareas ejecuta la mejora del vial municipal de Barxela, en Ribadetea, “una importante intervención de más de 25.284,23€ que da respuesta a una demanda histórica de las vecinas y vecinos de este barrio, olvidada durante años”, señaló el primer teniente de alcalde y concejal de Vías y Obras, Juan Carlos González. Esta obra cuenta con la financiación de la Diputación de Pontevedra a través del +Provincia.
El objetivo de estas obras es dotar de accesos que garanticen la seguridad y el suministro de los servicios básicos a los hogares de la zona. La cuadrilla de asfaltado de vías y mantenimiento de aceras ejecutó un asfaltado en caliente, el primero con el que cuenta esta vía.
Esta misma cuadrilla intervino en los últimos meses en la subida a O Picoto, en Xinzo; en el barrio de Couso, en Guláns; en Cristiñade; Moreira, en el entorno de la capilla de la Asunción, en Fontenla; en el barrio de A Serra, en Arcos y en Celeiros. También procedieron al bacheo de los aparcamientos públicos en el casco urbano. Juan Carlos González explica que “realizamos un trabajo diario de mantenimiento de carreteras y caminos municipales en las 24 parroquias intentando aprovechar al máximo los recursos humanos y materiales de los que disponemos”. Además, traslada su agradecimiento tanto a la cuadrilla de vías como a la de obras por su implicación “y trabajo invisible porque, aunque trabajan continuamente, siempre hay mucho por hacer, por eso agradecemos la comprensión de las vecinas y vecinos y también su colaboración en la comunicación de los puntos que precisan de una mejora”.
En cuanto a la cuadrilla de obra, compuesta por cuatro personas, centraron su trabajo de estos últimos meses en la reparación y mantenimiento de las aceras de avenida de Galicia, Rosalía de Castro, Fermín Bouza Brey, calle Esperanza e Oriente, Amado Garra, Robles e Castañal, entre otras calles. Esta misma cuadrilla, explica González Carrera, procedió a la colocación de señales verticales en las plazas de aparcamiento de personas con movilidad reducida, creando una nueva plaza en la calle Virxe da Luz. “Tuvimos que reforzar la señalización en superficie con la colocación de señales verticales para recordar a las personas conductoras que son espacios reservados para aquellos que presentan la tarjeta que los autoriza. Además, hubo que reparar aquellas señales que presentan daños provocados por impactos e intervenir en espacios y edificios públicos que por el degaste diario precisan reparaciones”.

