Tras dos jornadas de mediación en las que la dirección de Vitrasa no fue capaz de realizar una oferta que permitiera desbloquear la negociación, las movilizaciones se reactivarán en forma de paros parciales. Durante el primer día de reunión la concesionaria no presentó nada nuevo a pesar de solicitar ellos la mediación, aludiendo nuevamente a las pérdidas de viajeros/as y a que el reequilibrio recibido por parte del Concello de Vigo de más de 18 millones de euros no le permite cubrir las pérdidas derivadas de la pandemia.
En la segunda jornada la postura empresarial cambió un poco, exponiendo un aumento de la propuesta rechazada hace más de un mes por parte del comité: del 0,5% en el año 2025 a cambio de eliminar la prima de absentismo (sobre 350 euros por trabajador). Aparte de este mínimo incremento por parte de la concesionaria, las tan necesarias mejoras sociales que reivindican las personas trabajadoras no fueron atendidas, pretendiendo que el personal esté disponible las 24 horas y un mínimo descanso en la jornada de tan sólo 5 minutos cada 3 horas de conducción, factores que empeoran notablemente las actuales condiciones del personal de conducción y que influirían negativamente en la seguridad de los viajeros/as.
En un último intento de desbloquear el conflicto, el comité de empresa acabó solicitando un incremento del 0,9% sobre la oferta realizada por la empresa para este año 2024, que fue negado por la dirección y que puso punto final a esta mediación. Este mínimo incremento solicitado por el Comité supondría alrededor de 135.000 euros de desembolso, cuando la última aportación del Concello de Vigo es de 12 millones de euros.
“En el comité estamos muy defraudados/as por la postura de la dirección de Vitrasa, ya que a día de hoy además de estar perdiendo más de un 14% de poder adquisitivo y de dejarle claro a la empresa que renunciábamos a recuperar los salarios perdidos, lo que supone un ahorro de más de 3,5 millones de euros para Vitrasa por los años 2021 a 2023, se niegan a cerrar un acuerdo por una cantidad tan ínfima como 135.000 euros después de recibir millones. Nos queda claro que Vitrasa no pretendió nunca solucionar este conflicto”, señalan.
“Hacemos un llamamiento al Concello de Vigo para la no renovación de la concesión a una empresa que lo único que quiere es recortar un servicio esencial como es el transporte en una ciudad y engordar su bolsillo a cuenta del dinero público y de empobrecer a las personas trabajadoras. Por otro lado, denunciamos que una vez más el Concello impone unos servicios mínimos abusivos y que vuelven a dejar los arrabaldes de la ciudad -zona que más necesita de este servicio esencial- desatendido. Finalmente, seguimos esperando una respuesta a las solicitudes de reunión realizadas por este comité al alcalde”, concluyen.

