La CIG-Servizos continuó hoy con las movilizaciones en el marco de la campaña puesta en marcha para denunciar la explotación y los abusos laborales en Mercadona, en esta ocasión desarrollando una concentración delante del establecimiento situado en el mercado de As Travesas, en Vigo.
Tal y como explicó Verónica Pérez, delegada de la CIG en el comité de Mercadona en la provincia de Pontevedra y empleada de este centro de trabajo, con la campaña “Un segredo a voces!” la central sindical quiere sacar a la luz los distintos abusos que padecen en su día a día las personas trabajadoras de esta empresa de alimentación. Con anterioridad ya habían desarrollado una protesta a las puertas del Mercadona de Porto do Molle, en Nigrán.
La representante sindical explicó que los encargados/as y responsables de los distintos supermercados provocan situaciones de estrés entre el personal con gritos e insultos “y nos fuerzan con las cargas de trabajo, lo que deriva en mucha tensión en nuestro día a día”. A pesar de que el comité intentó mantener reuniones con la dirección para abordar esta problemática, “la empresa no se sienta con los representantes sindicales porque no considera que esto sea un problema, y prefiere mirar para otro lado”.
A esto hay que sumarle la política de acoso directo de la compañía a las personas trabajadoras que se encuentran de baja laboral, bajas muchas veces provocadas por la situación de sobrecarga y de presión que soportan”. El personal médico de Mercadona persigue y llama todos los días a estas personas, cuando sabe que son bajas producidas en la mayoría de los casos por el alto nivel de estrés y ansiedad que padece el personal por las elevadas cargas de trabajo”. Además, la compañía impone tiempos de trabajo inasumibles, “y si no los cumples te sancionan o te llaman a la oficina para que des explicaciones”.
En este sentido, recordó que la representación sindical lleva tiempo reclamando test psicosociales, sin que la dirección haya hecho nada. “En A Coruña desde 2019, y ahora desde que la CIG tiene presencia en el comité de Pontevedra los reclamamos todos los días, pero a la empresa no le interesa porque supondría una serie de medidas correctoras que no está llevando a cabo”.
Campaña sostenida en el tiempo
Por todo esto la CIG-Servizos decidió poner en marcha esta campaña, con la intención de mantenerla en el tiempo “y acudir a movilizarnos a los centros de trabajo de Mercadona que requieran nuestra presencia para denunciar los abusos y las faltas de respeto, los gritos, los insultos, las persecuciones y el aislamiento que sufre el personal”.
Una situación que “es un secreto a voces” y el día a día en los centros de trabajo, “en los que los abusos y los gritos se normalizan, y en los que la coacción y la amenaza prima por encima de una relación laboral sana”, tal y como indica Pérez.
La delegada de la CIG denuncia que los coordinadores/as utilizan “para hacer valer su posición” la pregunta de “por dónde quieres ir, si por modelo o por convenio” y que “ejercen su poder para humillar públicamente al personal ante las compañeras/os e incluso delante de la clientela”. Un trato que la CIG-Servizos califica de “vejatorio” y “constante” por parte de la gerencia y de las personas encargadas.
A este respecto, la CIG-Servizos explica que el “modelo” son los métodos con los que la empresa regula la forma de hacer las cosas en los centros de trabajo que “a veces, es incluso contrario al convenio”.

