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La procesión marca el inicio de la Romería de San Cosme y San Damián

Fieles llegados desde todos los puntos de nuestra geografía acuden este jueves a Baiona para mostrar su devoción a los Santos Cosme y Damián, hermanos y médicos, a los que ofrecen reproducciones de cera de las partes del cuerpo humano que desean sanar, cumpliendo así una de las tradiciones más ancestrales de la villa, además de asistir a las misas que se celebran a lo largo de todo el día y abastecerse de miel y nueces para todo el año.

Pasadas las 11:15 de la mañana, las tallas policromadas de los Santos Médicos fueron portadas un año más en procesión acompañados por Santa Liberata el grupo de gaitas “Os Trebellos” de Baíña, recorriendo el casco antiguo hasta la Iglesia de Santa María, donde a las 12:00 comenzó la Misa Solemne. Una vez finalizada, los santos volvieron en procesión hasta Santa Liberata, donde se recogieron.

Paralelamente, como todos los años por estas fechas, se celebra la conocida como la fiesta de la miel y las nueces. Se registraron un total de 15 tenderetes individuales de productos característicos del otoño como la miel, los cosméticos naturales, las velas, las castañas, las nueces, churros, pulpo y la carne ao caldeiro, que están ubicados en Santa Liberata. Además, unos 45 puestos propios de artesanía, antigüedades, rosquillas, pan, higos, bisutería, libros, etc. que están ubicados en la calle Marqués de Quintanar desde la Glorieta de Colón hasta la Plaza de Santa Liberata.

También está presente un stand divulgativo del proyecto RURALtXA de la Universidad de A Coruña y la Fundación Hazi, que muestra la conservación de la biodiversidad en zonas rurales como el Monte da Groba así como los productos ganaderos y turísticos del entorno.

A las 17:00 horas el Grupo de Gaitas “Os Trebellos” de Baíña será el encargado de poner música con su pasacalles por el recinto de la fiesta. A las 18:30 horas actuará el Coro de Canto Tradicional Suízo “Echo Von Surbtal” en la Plaza de Santa Liberata. “Os Terribles de Donas” amenizarán con su pasacalles el recinto de la romería de 19:15 a 20:00 y de 20:30 a 21:00 horas. El viernes 27 las Asociación Cultural “A Seneira” ofrecerá un pasacalles por el recinto de la romería entre las 18:30 y las 20:00 horas.

La devoción a San Cosme y San Damián se remonta en Baiona al año 1137. Existía en Baíña una ermita dedicada a San Cosme que había sido donada aquel año por el rey Alfonso VII a unos frailes. En ella se celebraba el día 27 de septiembre una gran romería hasta que, en 1785, dicha ermita fue demolida y abandonada por los monjes, que se integraron en el Monasterio de Santa María de Oia. Las figuras de los santos fueron trasladadas a la capilla de Santa Liberata.

En el año 1847, los baioneses solicitaron al Cabildo de Tui una reliquia de San Cosme y esta le fue concedida. La noticia fue recibida con satisfacción y fue entonces cuando la Iglesia y el Concello se pusieron de acuerdo para traerla hasta Baiona con las mayores honras.

Según cuenta la historia, el 19 de septiembre de 1847 se traslada a Tui el alcalde José Manuel Cadaval y el Abad de la Colegiata D. Luis García Casarrubios para hacerse cargo de la reliquia, que le sería entregada por los canónigos D. José García y D. Telmo Maceira. Esa misma tarde en el Puente de Sabarís, los portadores de la reliquia eran esperados por los Regidores, Manuel Tomás, Fernando Prieto, Juan Besada, Francisco Jorge, Santiago Fernández y Francisco Besada, así como por numerosos vecinos que les recibieron con gran júbilo. Una gran tirada de fuegos anunciaba su llegada a quienes aguardaban en el barrio de O Burgo para acompañar la reliquia hasta la Capilla de Santa Liberata, donde permanece en la actualidad.

Han pasado muchos años desde entonces y la romería de San Cosme y San Damián sigue en vigor. Su fiesta litúrgica hasta hace unos años se celebraba el 27 de septiembre, pero la Santa Sede, tras el Concilio Vaticano II, la adelantó un día, es decir al 26. Aún son muchos los romeros que siguen acudiendo el día 27 para hacer efectivas sus ofrendas y rezar ante los santos.

Todavía hay muchos baioneses que recuerdan como a primeras horas de la mañana llegaban gentes de todas partes, incluido el norte de Portugal, llenando las calles, bares y tabernas. La Capilla de Santa Liberata no cerraba de noche y eran muchas las personas, sobre todo mayores, que se acomodaban en su interior para pasar la noche hasta que sonaban las campanas y anunciaban la primera misa.


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