La Diputación de Pontevedra, a través de la Estación Fitopatolóxica de Areeiro, advierte de la necesidad de atender las precipitaciones previstas para este viernes y este sábado 23 y 24 de agosto a la hora de observar posibles avances en enfermedades y hongos como el mildio o, especialmente, la botritis.
A pesar de que no se observaron apenas síntomas nuevos de mildio, pues los racimos ya no son susceptibles a esta enfermedad (exceptuando rebuscos neoformados tras los despuntes, o los que siguen estando verdes sin madurar), y con la vendimia próxima no se esperan problemas de falta de maduración por defoliación, en aquellas viñas que tienen más daños en hoja y aún queda mucha vegetación fotosintéticamente activa, hace falta mantener la vigilancia especialmente en las variedades tardías o en los predios de zonas más frescas.
Por el contrario, las nubes previstas para estos días, con el incremento de la humedad y las altas temperaturas, sí se puede favorecer el patógeno del oídio, pero los síntomas que puedan aparecer serán contenidos a partir del domingo, pues volverá el tiempo seco y muy soleado, que no favorece su germinación. En el caso de la botritis, las condiciones del verano hicieron que la situación general sea buena y la presencia únicamente puntual, incluso en las viñas sin tratamiento y en los racimos de variedades sensibles. Sin embargo, el hongo está a la espera de condiciones favorables y estas se pueden dar en los próximos días. Se debe incrementar la vigilancia y continuar con las labores de gestión de la viña que favorezcan una buena circulación del aire alrededor de los racimos. Si no es suficiente, por el incremento de la humedad al tratarse de un viñedo sensible, existen productos naturales para limitar la aparición de este hongo.
En el caso de la flavescencia dorada, Areeiro recuerda que la lucha frente a ella es obligada, pero observó una carencia de aplicación de medidas por desconocimiento o falta de costumbre, con el que en algunas trampas aún se captura un número elevado de adultos. Con la vendimia próxima no es conveniente aplicar tratamientos insecticidas, pero se puede reducir la población instalando trampas amarillas. También es imprescindible el arranque y destrucción de las viñas afectadas, pensando tanto en el viñedo particular como en el conjunto de la viticultura.
En cuanto al mosquito verde, se vio un incremento excepcional de capturas en la zona del Salnés, y se considera una plaga secundaria por la existencia de abundante volumen de vegetación. Al estar próxima la vendimia, no serían de esperar daños destacables en viñas con menor volumen de hojas. Respecto a la polilla de la uva, la situación actual no es problemática, y tampoco se recibió información sobre casos graves. Por último en cuanto a la viña, en muchas parcelas apareció un secado de los márgenes de las hojas y de una tonalidad más clara delante de la zona necrosada. Se seguirá su evolución, ya que a pesar de atribuírsele al mosquito verde, apareció en viñedos sin capturas de este insecto y son compatibles con la carencia de potasio.
En el apartado de árboles frutales, se recuerda que en la campaña anterior mucha cosecha fue estropeada por la mosca mediterránea de la fruta: esta semana se observaron caer los primeros adultos de esta especie. En predios con poblaciones importantes de esta plaga el año pasado, es conveniente actuar ya para reducir la población. Entre las medidas, destacan la colocación, mejor fuera de los árboles, de trampas con atrayentes; la retirada y eliminación de la fruta picada o con daños y de los restos de fruta de la parcela; y la aplicación de tratamientos insecticidas respetando escrupulosamente el plazo de seguridad en las variedades de recolección próxima. Por último, los frutos afectados por hongos de podredumbre deben ser retirados tanto del suelo como de los árboles, para evitar que se vayan extendiendo y que incrementen el nivel de inóculo para la campaña siguiente.

