La delegada territorial de la Xunta de Galicia en Vigo, Ana Ortiz, visitó este miércoles el ámbito de la autopista AG-57, en su conexión con la PO-340 (Gondomar-A Ramallosa,) para la puesta en marcha del nuevo aparcamiento disuasorio que supuso una inversión de cerca de 650.000 euros.
Se trata de una nueva actuación de la Consellería de Presidencia, Xustiza e Deportes y de la Consellería de Vivenda e Planificación de Infraestruturas al amparo de los fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia Next Generation UE en el impulso de la transformación de la movilidad en los entornos urbanos, apostando por desplazamientos más limpios y sostenibles.
Según recordó la representante autonómica, la superficie total construida es de 3.500 metros cuadrados para la creación de 72 plazas de aparcamiento con dos plazas para personas con movilidad reducida y la preinstalación de tres puntos de recarga para vehículos eléctricos.
La obra da continuidad a la senda peatonal existente en la PO-340 y construye zonas verdes con arbolado para sombra, además de una franja verde de 2,20 metros y un islote central ajardinado. Además, se repone la parada de bus existente a la entrada del aparcamiento y se habilitan cinco pasos de cebra para dar continuidad al tránsito peatonal.
Ana Ortiz también añadió que se instaló una red de drenaje para la recogida de pluviales, la cual conecta a través de cuneta con el río Miñor, y se instaló iluminación pública y vídeo vigilancia.

