La Praza do Calvario de O Rosal fue ayer testigo de un acontecimiento único. Desde las 22:00 horas de la noche, los presentes que abarrotaron el lugar pudieron disfrutar de la fusión de las Fillas de Cassandra junto a la Banda de la Agrupación Musical de O Rosal, en un concierto histórico.
La Praza do Calvario se llenó de asistentes que decidieron vivir este mágico 25 de julio, en una cita que marca un punto de inflexión no solo en la historia de la música rosaleria, sino también en la gallega.
Esta reunión supuso la fusión de dos ámbitos muy relevantes de nuestra historia musical. Por un lado, un grupo de grandísimo impacto en la actualidad como las Fillas de Cassandra, que con sus canciones permiten que la música trascienda más allá, consiguiendo que mucha chavalada y juventud canten a diario sus letras en gallego. Y por otro, un sector tan importante para Galicia como son las bandas de música con sus escuelas de formación y estudio musical.
Las personas que asistieron ayer a la Praza do Calvario fueron testigos de un encuentro mágico, donde se repasó el repertorio del dúo gracias al inmenso trabajo que hicieron ambas partes, coordinadas por el director de la banda Javier Alonso Pérez y Andrés Álvarez, compositor encargado de los arreglos.
Además, gracias a este acontecimiento, la Agrupación Musical de O Rosal no solo vivió un sueño cumplido, sino que también recibió un reconocimiento a sus treinta y ocho años de trayectoria.
Y, tal y como destacó la alcaldesa, Ánxela Fernández Callís, “esta reunión sirvió también para conmemorar otro sueño cumplido, el de la consecución para este año de la puesta en marcha del Conservatorio Profesional de Música”.
Sin duda, un acontecimiento musical que rosaleiros y rosaleiras no olvidarán, marcando este 25 de julio en el calendario como una fecha especial para la localidad.





