El Ayuntamiento de Baiona celebró este miércoles en la conocida como “Rotonda de A Ladeira” el acto de nombramiento del espacio público “Manolo O Ferreiro” y la inauguración de la escultura donada por la Escola de Canteiros de Poio en homenaje a su figura. Las Corporaciones Municipales de Baiona, desde hace unos años atrás, vienen distinguiendo públicamente y reconociendo a aquellas personas o instituciones, que destaquen por su aportación y por los servicios relevantes a la sociedad baionesa.
Es por este motivo, que el Ayuntamiento de Baiona reconoció y distinguió a título póstumo a Manuel Quintas Vergara, conocido como Manolo “O Ferreiro”, con el nombramiento de un espacio público que lleve su nombre, adoptado por acuerdo plenario el pasado 28 de abril de 2023 y el 9 de abril de 2024. Tras el descubrimiento de la placa, el párroco de Santa Cristina de A Ramallosa, Uxío Nerga, bendijo la pieza.
Se trata de una estatua corporal, labrada en piedra, que representa la figura completa de un herrero en su labor, poniendo así de manifiesto la labor de “O Ferreiro”. Presenta una base de 120 x 85 cm y una altura total de 1,80cm. Se da continuidad así a la línea de tematización de las glorietas de acceso al municipio de Baiona situadas en Sabarís que llevaban el nombre de personas vinculadas con la parroquia que han dejado su huella entre los vecinos.
“Hoy es un día muy especial”, comenzó diciendo en su intervención María Lilia de las Mercedes Quintas González, hija mayor del homenajeado. “Nuestro padre era una persona peculiar y querida por todos, que trasciende en los tiempos y se hace leyenda. Por el importante legado artístico que nos dejó a todos y del cual nos sentimos orgullosos, y aunque ya no esté entre nosotros, con este homenaje lo tendremos más presente. Todo lo que tocaban sus manos fuese metal o piedra lo convertía en arte”.
Por su parte, el alcalde, Jesús Vázquez Almuiña, destacó que “hoy saldamos una deuda que teníamos con Manolo O Ferreiro. Era un hombre bueno y generoso, trabajador, que siempre estaba ayudando a sus vecinos y desde luego quería dar una impronta artística a todo el Val Miñor. Lógicamente, en su parroquia, en Santa Cristina, debería figurar el homenaje. Y en una glorieta, que es un lugar por el que pasa todo el mundo que viene a nuestra querida Villa de Baiona, y que además está muy cerca de su casa”.
Manuel Quintas Vergara, conocido popularmente como “O Ferreiro” de Sabarís, fue el último artesano del hierro que quedaba en la comarca, un oficio que aprendió en el propio seno familiar. Su tatarabuelo realizó trabajos en la segunda mitad del siglo XIX. Falleció el 27 de octubre de 2017 a la edad de 76 años y fue toda una personalidad, dejando con su trabajo incansable una profunda huella en el Val Miñor. Aunque trabajaba de herrero, pasó la mayor parte de su vida dedicado a la escultura en piedra, labor que dominó a la perfección.
“O Ferreiro” de Sabarís se ganó el cariño de sus vecinos y vecinas durante décadas gracias a su tremenda generosidad y a su implicación en muchas causas aportando su destreza a la hora de tallar la piedra para levantar monumentos en honor de personajes o colectivos que aportaron su granito de arena a la grandeza de la comarca miñorana, de la que siempre fue un gran enamorado.
Siempre sintió una gran admiración por el esfuerzo callado de las gentes del pueblo y de las personas humildes, plasmando en sus esculturas de piedra un homenaje a los pescadores, pieza escultórica situada en el Puerto de Baiona, o la figura tribal de un cazador hecha con piezas de hierro recicladas en el Parque de A Palma. Una de sus últimas esculturas se la dedicó a Fredo, Alfredo Rodríguez Míguez, entrañable utillero del Erizana. El doctor Lorenzo Pousa, el Club de Leones de Nigrán, o el escritor Torrente Ballester, también fueron objeto de su inspiración. Manuel Quintas Vergara también sentía una profunda admiración por la Guardia Civil, por lo que esculpió también obras en los Cuarteles de Baiona y Vigo.















