El Ayuntamiento de Nigrán inició las obras de rehabilitación del faro de Canido, adjudicadas a Impervelper por importe de 218.649 € de los que la Unión Europea aporta 132.730 € a través de los fondos Next Generation de ayudas a entidades locales para la rehabilitación de edificios públicos de titularidad local (Pirep Local), en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). La inversión, después de décadas de abandono, permitirá una reforma integral de este edificio sin afectar su superficie y volumen con el objetivo de destinado a sede de la Escuela Municipal de Pintura y Grabado, así como disponer de un espacio para proyectos de integración a través del arte.
“Por fin el alumnado de Pintura y Grabado va a tener un local definitivo, céntrico y perfectamente habilitado, porque a lo largo de los años tuvieron que ir rotando por diferentes espacios municipales”, explica el alcalde, Juan González, sobre estas dos actividades del Ayuntamiento a las que asisten cerca de 80 personas. Al mismo tiempo, el lugar se empleará para poder desarrollar actividades artísticas destinadas a personas con diversidad funcional.
El edificio, ubicado en la linde entre Panxón y Nigrán, quedó durante décadas en un limbo urbanístico hasta la modificación de las normas subsidiarias en el año 2020. El objetivo del gobierno local es reformar toda la planta baja sin afectar a la estructura troncocónica del faro en sí mismo, que sigue en activo cumpliendo su función.
“Llevaba años en situación de abandono y ofrece una imagen degradada en un entorno especialmente turístico”, explica el alcalde, Juan González. “Cuando su situación se desbloqueó en el año 2020 encargamos el proyecto y realmente fue muy compleja la tramitación porque requirió de muchas autorizaciones sectoriales que se demoraron más de lo previsto al incluir el edificio un faro en activo”, añade.
El proyecto del arquitecto nigranés Severo Fernández contempla crear en su interior (162,75 m2 de superficie) un espacio amplio, perfectamente aislado e iluminado, con dos baños adaptados (actualmente no disponen de las dimensiones mínimas), un almacén inmediato y un cuarto de instalaciones (esta división es prácticamente idéntica a la actual). Con el objetivo de proporcionar el máximo bienestar a sus usuarios, la planta será aislada con material de alta eficiencia en todo su perímetro, fachadas, techo y suelo. A mayores, se mejorarán los acabados exteriores y se sustituirá toda la carpintería, limpiándose además las fachadas de piedra, por lo que el edificio dejará de presentar las pintadas y graffitis que actualmente lo afean. Con estas obras que incluyen nueva iluminación e instalación eléctrica o climatización mediante aerotermia, la reducción del consumo energético será de un 75%.

