El BNG de Gondomar insta al gobierno municipal a darle prioridad al servicio de saneamiento, en la medida en que es un servicio básico que los ayuntamientos deben garantizar por ser competencia municipal de obligado cumplimiento. Desde el BNG exponen que la carencia de saneamiento obliga a mantener pozos negros o fosas sépticas cuyas filtraciones provocan la contaminación de las tierras, de los acuíferos y manantiales, y deja inutilizados los pozos de agua, las fuentes e incluso las tierras de cultivo.
Indican también que a pesar de ser la evacuación y tratamiento de las aguas residuales, junto con el suministro de agua potable, tan fundamental “a día de hoy la cobertura de la red municipal de saneamiento en algunas parroquias cubre escasamente el 10% de las viviendas, y Gondomar sigue teniendo alrededor de 3.000 viviendas sin ese servicio”, denuncia su portavoz municipal Manuela Rodríguez.
El saneamiento no es prioritario
El gobierno local del PSOE no apuesta por la dotación de esos dos servicios básicos. Así queda patente, según explica el BNG, en la nula inversión en lo que va de año, ni de fondos propios ni de los que de la Diputación le corresponden al ayuntamiento de Gondomar. De las modificaciones presupuestarias con cargo a los 2,7 millones de remanente del 2023 y de los 1.100.000 euros del plan de la Diputación, “cero euros fueron destinados a saneamiento”, lamentan. Y a pesar de aprobarse en el pleno de abril una moción del BNG que incluía destinar de los remanentes 450.000€ para saneamiento y 65.000€ para la puesta en marcha del servicio municipal de vaciamiento de fosas sépticas, “aún no hubo ningún movimiento en ese sentido”.
“Queda claro que no son la prioridad de Paco Ferreira”, indica Rodríguez. Ante esta actitud irresponsable y de la crítica situación ambiental y social que provoca, el BNG de Gondomar llevó nuevamente a pleno una moción para exigir del gobierno local medidas encaminadas a dotar al ayuntamiento de un plan estable de inversiones de cara al saneamiento integral del ayuntamiento. La iniciativa, que incluía también el servicio de vaciamiento, fue aprobada por unanimidad, pero “está por ver si el gobierno tiene intención de cumplir los acuerdos que en ella se recogían”.

