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La presión social y sindical obliga al Sergas a dotar el PAC de A Guarda con un segundo equipo

El PAC de A Guarda consigue por fin la implantación del segundo equipo de personal facultativo y de enfermería, una reivindicación histórica de la localidad. De este modo, el nuevo equipo comenzó a funcionar el pasado día 25 de junio, tras una primera demora en el compromiso de que fuera implantado ya desde el 1 de junio.

Desde la CIG-Saúde recuerdan que se trata de una vieja aspiración de la que se hicieron eco el colectivo “PAC en pie de Guerra” en 2018 y posteriormente las plataformas en defensa de la sanidad pública de la zona, las trabajadoras/es del centro y la propia central sindical.

Este PAC llevaba infradotado desde hace años, ya que la población asignada, cerca de 20.000 personas, justificaba este segundo equipo. Además, durante el período estival se produce un gran aumento de población puesto que es zona de veraneo y paso del Camino de Santiago.

“Es un centro con una complejidad importante dada la distancia hasta el hospital, por lo que una salida de su único equipo al Álvaro Cunqueiro suponía hasta ahora la ausencia de personal sanitario cuando menos durante dos horas”, explican desde la CIG-Saúde. Al mismo tiempo, señalan que el punto más alejado entre los que atiende lo PAC se encuentra a unos 50 minutos. “Durante estas prolongadas ausencias la población de la comarca solo tenía a su disposición el PAC de Tui como dispositivo de atención sanitaria”.

En este sentido, inciden en que la necesidad de este segundo equipo se venía reconociendo por parte de la Gerencia a la comisión de centro desde hace varios años, demorando su implantación con la excusa de la falta de personal. “Esta medida supondrá un beneficio importante para la población tanto de A Guarda como de Oia y de O Rosal, que verá mejorada su asistencia; también las profesionales verán disminuida la sobrecarga de trabajo que padecen”.

Finalmente, desde la CIG-Saúde muestran su satisfacción por una “conquista” que es fruto del “esfuerzo” de las trabajadoras/es del centro y de la presión social. Con todo, advierten que “estaremos vigilantes” para que se garantice su continuidad y se consolide, tal y como está comprometido.