El Conselleiro del Mar, Alfonso Villares, destacó el impacto positivo de las acciones dirigidas a poner en valor la conservación de especies marinas, así como la importancia de difundir y concienciar al conjunto de la sociedad de la riqueza y diversidad que esconden los océanos. Así lo expresó en el acto de liberación de tres tortugas promovido por el Cemma, y que tuvo lugar este martes a bordo de la patrullera de Guardacostas de Galicia “Punta Roncadoira”, que partió del Puerto de Vilaxoán hasta mar abierto, donde fueron devueltas al mar.
Los reptiles reciben el nombre de Arou, en referencia a la playa donde fue recuperada, Bilii, encontrada en un arenal de Barreiros y Afortunada, recogida por un marinero de Malpica que fue quien escogió el nombre. Los tres ejemplares presentaban heridas que tuvieron que ser atendidas en un centro de recuperación. Además, estuvieron durante 15 días expulsando plásticos, una circunstancia que comparte el 95% de los individuos que son rescatados por el Cemma, una cifra que refleja el impacto negativo de estos residuos en los océanos y sus ecosistemas.
Gracias a los convenios con la Dirección Xeral de Patrimonio Natural, el Cemma es el encargado de gestionar la Red de Varamentos de Galicia. Uno de los principales objetivos es la protección y asistencia a mamíferos y tortugas marinas que llegan a costas gallegas. Con todo, la parte más importante de esta iniciativa es la devolución de los ejemplares de especies protegidas a su medio, por lo que se precisa la colaboración del Servicio de Guardacostas. Así, el responsable autonómico ensalzó la labor que realiza esta entidad, que calificó de “fundamental”, al tiempo que agradeció el papel de muchas personas colaboradoras que dan la voz de alerta para que estos animales sean atendidos adecuadamente lo antes posible.
Durante el pasado año se registraron en las costas gallegas un total de 573 animales varados o en riesgo de varar. Además, el Cemma destacó un incremento notable de la cantidad de tortugas que llegan a costas de Galicia y que tienen que ser atendidas por diferentes problemáticas. En lo que va de año ya fueron liberados cinco ejemplares y otros cinco se encuentran ingresados. Entre el 80 y 90% logran recuperarse, siendo liberadas posteriormente en mar abierto con el objetivo de evitar riesgos y facilitar su entrada en las grandes corrientes oceánicas en las que viven y se alimentan.




