El BNG denuncia, una vez más, “el reiterado y deliberado incumplimiento de la periodicidad mensual en la convocatoria de las sesiones plenarias por parte del Alcalde”. No hubo pleno en enero y este jueves, día 3, debería celebrarse el pleno ordinario de marzo, pero no fue convocado ni hubo comunicación alguna al respecto al conjunto de la Corporación.
La portavoz municipal del BNG de Gondomar, Manuela Rodríguez, insta nuevamente al Alcalde a convocar con carácter de urgencia una Junta de Portavoces para dar explicaciones y para fijar la fecha del pleno. “Volvemos a estar en situación similar al inicio de mandato y no descartamos volver a denunciarlo delante de la Defensora del pueblo”, anuncia.
No respetar los acuerdos en lo que tiene que ver con las convocatorias de los plenos no solo constituye un incumplimiento del compromiso adquirido y en el caso de no convocarlos una obstrucción a la labor de la oposición, “es también una falta de respeto y consideración con las personas que conformamos la Corporación, impidiendo la planificación de nuestras respectivas agendas, de nuestras vidas”, reitera Rodríguez.
Pero además “ni podemos consentir la arbitrariedad o falta de previsión del Alcalde, ni estar paralizados por la ausencia de propuestas del gobierno”, añade la concejala. “Hay muchos temas pendientes: solo del pleno anterior ya quedaron seis mociones sin debatir, cuatro de ellas del BNG y alguna arrastrada ya desde octubre. Con propuestas sobre el saneamiento integral del ayuntamiento, sobre los comedores y las aulas matinales en los colegios, sobre medidas contra la violencia machista, sobre el transporte metropolitano, además de otras nuevas a presentar. Y está regulado que cuando el pleno finaliza sin debatirse y resolver todos los asuntos incluidos en el orden del día, los asuntos no debatidos deben ser incluidos en el orden del día de la siguiente sesión”.
Para la organización nacionalista queda clara la estrategia de Paco Ferreira con respecto a los plenos: “o hace uso abusivo de la palabra alargando sus intervenciones, cargándolas de relato y propaganda innecesarios, o simplemente no los convoca”. “El objetivo es impedir que se debatan nuestras propuestas y huir de la fiscalización de la labor de su gobierno a través de las preguntas de la oposición en la parte final de cada sesión”.
Desde el BNG instan al Alcalde a ejercer la democracia y la transparencia a la que se comprometió en el inicio de mandato, “que convoque pleno cada primer jueves de mes como corresponde y en el caso en que, por razones justificadas, no se pueda celebrar en esa fecha, que convoque la junta de portavoces para exponer las razones del aplazamiento y, de ser el caso, poner en común colectivamente la fecha más apropiada para celebrarlo”.
Asimismo, solicitan que se garantice la retransmisión de las sesiones plenarias en directo, algo que no se produjo en los últimos plenos, para posibilitar que además de presencialmente los vecinos puedan seguirlos también a distancia.

