Una grieta amenaza el manto de la Virgen de la Roca

FOTO: PABLO F. ESTÉVEZ // Os danos xurdiron nunha das dobreces, sete anos despois de que fose sometida a restauración por 57.000 euros.

Los años vuelven a pasarle factura a uno de los buques insignia de Baiona. Siete años después de haber sido objeto de actuaciones, las grietas vuelven a hacer acto de presencia en la Virgen de la Roca, en esta ocasión en uno de los pliegos del manto. La deficiencia, detectada hace poco más de un mes, ha ido creciendo en tamaño aunque a simple vista no entraña riesgos estructurales. Sin embargo, de no tomar medidas a corto plazo podría desembocar en el desprendimiento de pequeños fragmentos del conjunto. El problema apareció alrededor de una de las dobleces situada en uno de los bloques de piedra tallada, que se encuentra ubicada en la mitad superior del frente de la obra pétrea.

Por el momento desde el Concello no se contempla el cierre ni el acordonamiento de la zona, al menos “hasta que un especialista examine su estado”. El alcalde Carlos Gómez explicó que el viernes pasado puso la situación en conocimiento del departamento de Urbanismo para que contacte con Patrimonio, a fin de que les indiquen cuáles son los protocolos a seguir al estar reconocida y protegida por el organismo dependiente de la Administración autonómica. Los daños están localizados en la roca viva y no entre las uniones de las mismas, tal y como ocurrió en 2014. En aquel entonces los estudios realizados concluyeron que el deterioro comenzó en los nervios metálicos que dan consistencia al elemento, que se hincharon al entrar en contacto con el agua y el salitre a medida que se fueron filtrando por las uniones. A consecuencia de la presión a la que estuvo sometida el elemento colapsó por las zonas más débiles, en este caso las juntas.

Lo cierto es que el conjunto escultórico que corona el monte Sansón, a 17 metros de altura de la cumbre y a 90 del mar, está situada en una zona en donde la climatología no perdona, con grandes rachas de viento y lluvia durante el invierno con lo que es factible pensar que la erosión nuevamente podría ser el causante de los daños surgidos en el conjunto. Pese a que se encuentra en suelo perteneciente a la Comunidad de Montes de Santa María de Afuera, será el Concello quien inicie las primeras actuaciones y luego buscarán financiación en caso de que sea necesaria. Su presidente, Manuel González Marcote, explicó que aunque son los encargados de la gestión y mantenimiento del monumento, estos son usufructuarios y no propietarios del mismo. De cualquier forma, adelantó que dejarán constancia de las anomalías detectadas mediante un informe vía Registro.