El BNG de Gondomar fija la participación vecinal como eje central alrededor del que girará su trabajo político y social en este 2021. La organización nacionalista viene de publicar un nuevo boletín informativo que destaca en su primera página la importancia de la participación vecinal directa en la vida municipal. La publicación recoge también artículos sobre la violencia machista, el proyecto eólico depredador del PP, y una entrevista a la Portavoz Nacional del BNG, Ana Pontón.
Para el BNG, los ayuntamientos, por ser las instituciones más próximas a los vecinos, son los espacios propicios para profundizar en la democracia directa y en la participación social, como garantía de transparencia en la actividad municipal. La ley recoge que los ayuntamientos deben establecer y regular los procedimientos y órganos adecuados para la efectiva participación de los vecinos en los asuntos de la vida pública local, y mismo el Reglamento Orgánico Municipal, que data de diciembre de 1999, recoge en su disposición transitoria segunda que “la Corporación deberá redactar y aprobar un Reglamento de Participación Vecinal”.
No fue hasta el 2016 que un proyecto de Reglamento de Participación Vecinal del Ayuntamiento de Gondomar fue aprobado inicialmente. Tras de un período de exposición pública y presentación de alegatos en el que participaron los vecinos, a través de la Coordinadora de Entidades Vecinales, y las fuerzas políticas del ayuntamiento, quedó pendiente de su presentación para aprobación definitiva por la Corporación. Mas desde aquella, por decisión expresa del alcalde, no se volvió a saber de él.
En el Pleno del pasado día 1 de octubre, en respuesta a la concejala del BNG delante de esa demora de cuatro años, el alcalde Ferreira se reveló reacio a la aprobación del Reglamento, “porque no creo en él”, dijo, por considerar que el Pleno Municipal “no es un órgano de debate asambleario, para que todo el mundo venga a deliberar y a hablar”. Añadió: “Sé lo que estoy diciendo. Correcto no es desde el punto de vista democrático, pero me da igual, yo digo lo que pienso”. Y finalizó: “No está entre las prioridades del gobierno el Reglamento de Participación Vecinal”.
“La actitud despótica de Ferreira es la antítesis de un proyecto de convivencia democrática”, indica Manuela Rodríguez, Portavoz del BNG en Gondomar, “este alcalde entiende que la democracia concluye con las elecciones, que la representatividad finaliza en las concejalías, y que la mayoría absoluta de la que dispone lo suministra de barra libre para lo cual le pete, con el beneplácito y complicidad de su grupo”.
El BNG considera que higiene democrática es facilitar la intervención directa de los vecinos en las sesiones plenarias y en las comisiones sectoriales, alentar la participación social en la elaboración de planes y programas municipales, impulsar los presupuestos participativos, pular por la implicación de los colectivos y entidades representativas en los procesos de su ámbito sectorial. En resumen, escuchar y promover la intervención activa del vecindario en la vida municipal y establecer los canales más acomodados para fomentarla. “Para eso el vecindario de Gondomar necesitamos un Reglamento de Participación Vecinal”, remarca Rodríguez, “y el Bloque contribuirá al debate social y político para conquistarlo”.

