Baiona controlará el acceso a la Palma para evitar macrobotellones y reforzará la vigilancia en el casco antiguo

FOTO: ALBERTO RODRÍGUEZ // Fortaleza de Monterreal.

Iluminación constante de zonas críticas, vallado, controles de acceso, mascarillas obligatorias y prohibición de tomar consumiciones fuera de terrazas y locales además de sanciones que partirán de los 100 euros. Estas son algunas de las medidas que se pondrán en práctica en Baiona a partir de este mismo fin de semana para evitar que el bochornoso capítulo vivido el pasado sábado en el entorno de los bares de copas del casco antiguo se vuelva a repetir, así como en los espacios cercanos a la fortaleza en donde se registraron los llamados macrobotellones.

El dispositivo que se pondrá en marcha este mismo fin de semana contará con el refuerzo de agentes de la Policía Autonómica, que junto a los municipales blindarán el parque de A Palma mediante un vallado, que también afectará al recorrido del paseo de Monte Boi, mientras que un número considerable de focos mantendrán iluminados los espacios con el fin de detectar a todos aquellos que se salten el cerco, muralla incluida. Asimismo se establecerán controles de acceso y los efectivos solicitarán la documentación a todos aquellos usuarios que permanezcan en la zona con el fin de frenar el consumo de alcohol entre menores de edad.

El operativo se extenderá a su vez a la zona del casco antiguo, por ser el espacio que concentra la mayor parte de los bares de copas de la localidad, y obligarán al uso obligatorio de mascarillas a todos los viandantes que se encuentren en las calles críticas de la villa. Las medidas a su vez impedirán el consumo de cualquier tipo de bebida en la vía pública, que quedará restringido al interior de los locales y terrazas, mientras que los clientes tendrán que esperar a ser atendidos por el personal de los establecimientos de ocio nocturno y evitar así el trasiego constante de personas.

En este sentido el alcalde Carlos Gómez reiteró que la finalidad del endurecimiento no es la de perjudicar a los hosteleros sino la de controlar las zonas exteriores de los locales. “Tenemos que poner todos de nuestra parte para evitar que todo se nos vaya de las manos”, manifestó. Una vez más el regidor apeló a la responsabilidad individual de los usuarios para que no comprometan la correcta actividad de los hosteleros y advirtió que las fuerzas del orden comenzarán a sancionar con multas que partirán de los 100 euros a los infractores. “Si ejercemos nuestras obligaciones tendremos un verano más tranquilo de lo que se presume que va a ser”, añadió.

Por el momento contarán con la colaboración de la Policía Autonómica y de cara al día 15 contemplan la incorporación de ocho auxiliares, que sumarán un total de 20 agentes que estarán en activo durante la temporada turística.