El delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, ha explicado hoy que el Ejecutivo continúa ahora el reparto de mascarillas a entidades benéficas, centros de mayores y el tejido social de la Comunidad. En los dos primeros días de la semana, se ha desarrollado una destacada acción de distribución de mascarillas en 260 puntos de la geografía gallega, con el objetivo de llegar a los trabajadores que retomaban su actividad tras la hibernación y se desplazaban en transporte público.
Ahora, esta actuación se intensifica con la entrega de mascarillas al tejido social gallego, con la intención de llegar al mayor número de personas que desarrollan su actividad en sectores esenciales vinculados al ámbito social.
Javier Losada ha apuntado que esta actuación responde a la voluntad del Gobierno de continuar con el impulso de la cultura de autoprotección. Por ello, desde la Delegación del Gobierno ya se han establecido contactos con entidades benéficas, centros de mayores y asociaciones del tejido social de la Comunidad para dar respuesta a sus necesidades. De esta manera, desde hoy comienza la entrega de mascarillas para aumentar la protección ya no solo en los desplazamientos, sino también en el desarrollo de las actividades.
El delegado del Gobierno ha querido agradecer el esfuerzo de la Policía Nacional, la Guardia Civil, la Policía Local y las agrupaciones de Protección Civil de los ayuntamientos de Galicia, que han hecho posible llegar a buena parte de los gallegos que trabajan en sectores esenciales.
La entrega de las 602.000 mascarillas se ha llevado a cabo sin aglomeraciones ni problemas de distribución. Un hecho vinculado a la colaboración entre administraciones y la responsabilidad cívica, de una sociedad comprometida y consciente de la emergencia sanitaria. De hecho, hoy ha continuado en algunos municipios donde ayer fue festivo, como es el caso de Monforte de Lemos, en Lugo.
El delegado del Gobierno ha recordado, como en días anteriores, que el uso de mascarillas “no es obligatorio, pero sí recomendable” y ha reflexionado, además, sobre la importancia de proteger también a quienes están obligados a continuar en la calle para luchar contra el virus como el personal sanitario, las fuerzas de seguridad o los trabajadores de servicios esenciales como la alimentación.

