La Diputación de Pontevedra aprobó la concesión de subvenciones para la adquisición de desfibriladores por parte de entidades locales de la provincia cuya población no supere los 20.000 habitantes. De este modo, un total de 22 ayuntamientos recibirán aproximadamente un 60% de la cuantía derivada de la adquisición, instalación, puesta en funcionamiento y mantenimiento de 37 equipos médicos en instalaciones municipales.
El coste total de la totalidad de los desfibriladores asciende a 83.886€ (IVA incluido), resultando un coste unitario por equipo médico de 2.267,19€. De este modo, la Diputación de Pontevedra acercará 50.000 euros, mientras que los 33.886 euros restantes deberán provenir de los ayuntamientos.
Los ayuntamientos beneficiarios recibirán entre uno y cuatro desfibriladores. Así, recibirán el número máximo de equipos médicos Caldas de Reis y Meaño. Por su parte, Moaña y Vilanova de Arousa adquirirán 3; Agolada, Cuntis, a Illa de Arousa, Sanxenxo y Silleda recibirán dos y Campo Lameiro, Dozón, Forcarei, Fornelos de Montes, Gondomar, Oia, Ponte Caldelas, Pontecesures, O Porriño, Portas, O Rosal, Tomiño y Vila de Cruces percibirán la subvención para adquirir un desfibrilador.
Esta iniciativa de la institución provincial busca que las instalaciones deportivas de los municipios de la provincia (en este caso, aquellos con menos de 20.000 habitantes), por ser estas empleadas por un número considerable de personas que practican deporte y de todos los rangos de edad, estén dotadas del material indispensable que permita prever cualquier contingencia que pueda acontecer.
Dentro de estas contingencias se encuentran las paradas cardio-respiratorias repentinas. El European Resuscitation Council (ERC) indica entre sus recomendaciones para tratar los paros cardíacos que las maniobras de reanimación cardiopulmonar no son en muchos casos suficientes para salvar una vida y señala, por lo tanto, la necesidad de emplear un desfibrilador. En la actualidad, 30.000 personas mueren en España cada año por culpa de una parada cardio-respiratoria. Empleando un desfibrilador en un período máximo de 10 minutos posteriormente al inicio de la parada, las posibilidades de supervivencia pueden aumentar hasta un 70%.

