Hoy tuvo lugar la tercera y última jornada de paros parciales convocados en el centro logístico de Amazon en O Porriño para reclamar una mejora de las condiciones laborales, y al igual que en el día de ayer registró un seguimiento del 100% entre el personal del almacén que pertenece a la compañía. En los tres días de huelga únicamente entraron a trabajar tres personas de empresa el lunes, mientras que entre el personal de ETT solo dos el lunes y tres el martes y el miércoles. En las dos primeras jornadas se celebraron también concentraciones delante de las instalaciones ubicadas en el polígono de A Granxa.
Para Carlos Martínez Lamosa, de la FGAMT-CIG de Vigo, estos datos muestran el “éxito” de la convocatoria y la “implicación y capacidad de movilización” de un cuadro de personal “que no está dispuesto a renunciar a sus legítimas demandas”. Por eso el responsable sindical adelanta la intención de la central de promover nuevas movilizaciones si la empresa no abre una vía de negociación para finalizar con la precariedad mediante una serie de mejoras laborales. “La gente lo tiene muy claro y así lo demostró durante el conflicto, secundando las huelgas y participando activamente en las concentraciones, incluso el personal de ETT”.
En concreto, el comité de empresa (con 4 de 5 representantes de la CIG) denuncia la excesiva carga de trabajo y los incumplimientos en materia de prevención de riesgos y salud laboral, al tiempo que reclama el aumento de las horas en los contratos a tiempo parcial y fijos discontinuos, que a día de hoy no superan las 24 horas semanales, un plus específico que remunere de manera especial el trabajo en domingo y una bolsa de horas anual para asistencia a consulta médica.
Pero desde la jornada de huelga de 24 horas desarrollada el pasado 23 de diciembre la empresa mostró “nula voluntad” de llegar a un acuerdo en las dos reuniones celebradas hasta ahora, “hasta el punto de que la dirección incluso se niega a establecer una bolsa de horas para ir a consulta médica a pesar de que tendría un coste mínimo para una trasnacional que año tras año registra beneficios millonarios”.
Con todo, el problema fundamental radica en la elevada sobrecarga laboral que padecen las personas trabajadoras, lo que está provocando constantes bajas por estrés y por lesiones músculo esqueléticas. Al mismo tiempo, el 70% del cuadro de personal -el que presta servicio en el almacén- tiene contrato a tiempo parcial o fijo discontinuo o a través de ETT, lo que provoca que los salarios oscilen entre los 900 y los 1000 euros. “Los únicos contratos a tiempo completo son los de las personas supervisoras y los del personal de oficinas”.

